Redacción BLesLuego de que el gigante inmobiliario Evergrande anunciara hace tres días que tal vez no podría pagar un vencimiento de 400 millones de dólares el 7 de diciembre, el régimen comunista chino aumentó en 190.000 millones el dinero disponible para préstamos.

En este caso, Evergrande podría acceder a ese fondo para aliviar las fuertes presiones de los acreedores de su inmensa deuda, que simultáneamente amenazan a la economía del Partido Comunista de China (PCCh), según informó la agencia AP el 6 de diciembre. 

Como consecuencia del sombrío anuncio de Evergrande, las acciones bajaron en su mayoría en Asia durante el siguiente día de negociaciones bursátiles. Pero el posterior ofrecimiento del PCCh se interpreta como una señal para tranquilizar a los inversores y al público.

En este sentido, si bien el Banco Popular de China se ve obligado a ayudar a Evergrande, también busca frenar el endeudamiento extremo y hasta imprudente de esta empresa y de sus colegas en el sector. 

Por eso, el economista He Fan, de la Escuela de Negocios HSBC de la Universidad de Pekín, sentenció: “La empresa debe ser castigada”.

Asimismo, el banco central se manifestó acusador al declarar que esos problemas se deben a la “mala gestión y la expansión ciega” de Evergrande, el 3 de diciembre.

Aunque pueda parecer que esos pagos pendientes no son tan elevados, el incumplimiento podría desatar una avalancha de cobros equivalente a miles de millones de dólares. 

La aparente indisciplina de los prestatarios e inversores en la excesiva adquisición de préstamos ha ido aumentando paulatinamente, así, la deuda total de las empresas, el gobierno y los hogares pasó del 270% de la producción económica anual en 2018 a casi el 300% el año pasado.

La iliquidez por la que atraviesa Evergrande no es única. Fantasia Holdings Group avisó el 5 de octubre de la imposibilidad de pagar  205,7 millones de dólares a los tenedores de bonos. 

Igualmente, Kaisa Group Holdings Ltd., expresó la semana pasada que tampoco podría pagar 400 millones de dólares que vence el martes, por concepto de un bono. 

Las dificultades que experimenta desde hace meses el gigante inmobiliario a causa de los 310.000 millones de dólares de su descomunal deuda, amenazan con debilitar los mercados de préstamos chinos y causar una catástrofe mundial.

El analista y periodista Cesar Sachetti comenta sobre este caso: “Estamos asistiendo a un colapso que creo que se produce por dos razones. La primera es que la economía china siempre se ha fundado sobre las bases poco sólidas de la deuda financiera”.

Y agrega: “La segunda es que recientemente se ha producido un divorcio entre la dictadura comunista china y el poder financiero occidental que construyó el poder económico chino”.

A continuación juzga  que “la economía de China se desmoronará. Wall Street y Londres esta vez no los rescatarán. Esta vez China se hundirá. El dragón se dirige hacia un declive inevitable”.

José Hermosa – BLes.com

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