El presidente de España pide a los trabajadores que se deshagan de las corbatas para ahorrar energía en la ola de calor, mientras la ministra de Transición Ecologista pide reducir el consumo de energía.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, sorprendió a propios y ajenos con un extraño pedido para ahorrar energía: dijo que los funcionarios estatales y las personas que trabajan en el sector privado de traje deberían dejar de usar corbata en el trabajo.

Al aparecer en una conferencia de prensa con una camisa blanca de cuello abierto y un saco azul, Sánchez explicó que se había vestido de manera menos formal para evitar el uso de servicios públicos, presumiblemente hablando del aire acondicionado del salón de conferencias, pero no dio detalles y sus declaraciones ambiguas generaron desconcierto en los presentes.

Me gustaría que notara que no llevo corbata. Eso significa que todos podemos ahorrar desde el punto de vista energético”, dijo el primer ministro en la rueda de prensa convocada para resumir el desempeño anual de su gobierno, y agregó que le pidió a sus ministros y funcionarios públicos, “que si no es necesario, no usen corbata”.

Mientras los costos de la energía en Europa se disparan, producto de las sanciones contra Rusia por la invasión de Ucrania, y consecuencia de la vulnerable matriz energética verde que adoptaron en los últimos años, España entra en una verdadera crisis energética.

España no solo perdió el gas que importaba de Rusia, que ayudaba a suplir el 24% de la demanda energética del país, sino que vio reducida la cantidad de gas que importa de Argelia, que abastece el 41% de la demanda.

De esta manera, en un par de meses el país ibérico sufrió perdió casi el 50% de sus importaciones de gas, y las ha estado abasteciendo con compras directas de gas licuando a empresas norteamericanas, que es mucho más caro que el gas transportado por gasoductos.

En este contexto, el gobierno de Pedro Sánchez está desesperado por lograr que la población española reduzca su consumo energético. Este lunes, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, anunció un programa de apagones programados.

Ribera anunció un nuevo plan de ahorro energético para cumplir con el compromiso adquirido con Europa para reducir el 7% del consumo de gas. El grueso de este paquete de medidas pasa por ajustar el termostato a 26 grados en verano y a 19 grados en invierno, así como apagar la iluminación de los edificios públicos, monumentos, plazas y parques a partir de las 22:00 horas que no estén habitados.

Además, el Gobierno intentará identificar las viviendas no ocupadas a lo largo de todo el país, y cortar energía de esos lugares. En teoría, muchos de estas viviendas son utilizadas transitoriamente por personas que viajan del interior a zonas urbanas para trabajar.

Ribera reconoció que “son medidas que chocan porque estábamos acostumbrados a tener una relación muy ligera y muy conveniente con la energía, según íbamos considerando que por razones de estética o iluminación nos pareciera más adecuado, pero lo cierto es que estamos en una situación muy complicadaque nos ha llevado a ponernos de acuerdo a nivel europeo sobre cómo ofrecer nuestra solidaridad, contribuir a que haya más energía para otros que, en estos momentos tienen más dificultades a acceder a la energía“.

Fuente: derechadiario.com.ar

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