De acuerdo con un informe de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, España sufre una tendencia creciente hacia un futuro de “más soledad, más hogares unipersonales, más hogares de inmigrantes y menos estructuración familiar”.

En España mueren más personas de las que nacen. La natalidad llegó a su punto más bajo en la historia durante la pandemia del coronavirus. La falta de niños empieza a afectar la salud mental de las personas. Acorde disminuyen los nacimientos, aumenta la soledad.

“Si no aumenta la fecundidad y no disminuye la tendencia a la baja nupcialidad y a altas tasas de ruptura de pareja, la tendencia a la baja del número de hogares y de personas por hogar será imparable, lo mismo que el aumento de la soledad”, advirtió el director del Observatorio Demográfico CEU, Joaquín Leguina, reseñado por la agencia EFE.

Además del impacto emocional de la soledad, esta afección a su vez incide en el aumento de las probabilidades de contraer enfermedades cardiovasculares, sobre todo en mujeres mayores, según un estudio de la Universidad de California en San Diego.

De acuerdo con un informe de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, España sufre una tendencia creciente hacia un futuro de “más soledad, más hogares unipersonales, más hogares de inmigrantes y menos estructuración familiar”.

El contraste con generaciones previas es notorio. En 1970 había 3 personas por hogar. Para 1991 había 3,1; en 2002 se ubicaba en 2,9, y en la actualidad ha bajado a 2,5, o 2,4 si se consideran solo las familias formadas por españoles.

Para 2035 se estima que los hogares compuestos por españoles disminuirán a 2,2 personas en promedio, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y 2,4 personas por hogar en el conjunto del país.

También se estima que para ese año, la cantidad de hogares ocupados por una sola persona llegaría a 28,8 %. Cifra que en 2020 era de 26,07 %.

Gobierno socialista gasta 10 veces más en abortos que en nacimientos

Son cada vez menos hijos por cada mujer en España. En promedio hay 1,2 hijos por mujer. El país tiene una de las cifras más bajas de la Unión Europea, muy por debajo de la tasa de reposición de la población (2,1). Las españolas también inician más tarde la maternidad, a los 32,3 años en promedio, según estadísticas oficiales.

En vez de invertir en la siguiente generación de españoles, el Gobierno socialista gasta diez veces más dinero recaudado de los contribuyentes en abortos que en nacimientos.

De cada diez euros que el Estado gasta en una embarazada, uno se dedica a su gestación y nueve a financiarle el aborto, acusa Amaya Azcona, directora general de Fundación RedMadre. «España es un desierto en ayudas a la maternidad», exclamó, luego de publicar cómo el gobierno designó 34 millones de euros a financiar abortos y 3,6 millones para la mujer embarazada, solo en 2017.

Y la tendencia continúa. En 2020 se destinaron 32 millones de euros para financiar el aborto y 3,3 millones a la maternidad, según RedMadre.

Adicionalmente, el gobierno socialista empezó a perseguir a los activistas provida que combaten la despoblación. Desde mediados de abril de 2022, en España se castiga con cárcel a quienes intentan disuadir a las mujeres de abortar. Incluso el mero hecho de rezar afuera de una clínica de abortos contempla penas de prisión.

Desde la legalización del aborto en 1985, en España se han sacrificado más de 2 millones de vidas por nacer. De manera que la cifra es influyente en el decrecimiento poblacional. Pues no solo está disminuyendo la natalidad sino que además se está promoviendo el incremento del aborto.

Crisis de natalidad: un problema de debate presidencial

Comúnmente las promotoras del aborto visten con el atuendo del Cuento de la Criada, que narra un futuro distópico donde la baja natalidad hará que las pocas mujeres fértiles sean forzadas a gestar. Un tema clave en el pasado debate presidencial en España fue la baja natalidad.

Lo que no se ha considerado es el hecho de que ese futuro ya está muy próximo en España, y en lugar de pregonar el aborto, alegando que las mujeres son forzadas a gestar, se está ignorando un problema ya existente.

En España la baja tasa de natalidad pone en peligro el sistema de pensiones. Por lo cual en el primer debate presidencial en el que participó el líder de Vox, Santiago Abascal, surgió la pregunta respecto a qué hacer ante la falta de niños.

Desde la izquierda política propusieron aumentar el flujo de inmigrantes como alternativa ante la falta de reproducción española. El partido Ciudadanos habló de promover los vientres de alquiler. Como en España no es permitido, se alquilan vientres principalmente en Ucrania, y ahora con la guerra las mujeres que gestaron han quedado atrapadas en medio de los bombardeos. Por su parte, el PP sugirió reducir impuestos y así disminuir la presión económica que lleva a tantas familias a postergar la maternidad. Y Vox también habló de reducir impuestos y además apostar por las familias, pues con menos tributos hay más dinero en los hogares y se incentiva así el crecimiento.

Por Mamela Fiallo Flor – Panampost.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.