El premier australiano Scott Morrison asegura que Macron estaba espiando a sus ministros y usó estos mensajes filtrados para justificarlo: Australia había cancelado un contrato para producir submarinos y Francia no se lo perdonó.

Esta semana, el gobierno de Australia filtró mensajes de texto que el presidente francés Emmanuel Macron le envió al primer ministro Scott Morrison, por una disputa geopolítica y militar, en un marco de crecientes tensiones entre los dos países.

Ambas naciones están actualmente disputando una puja de poder por convertirse en la tercera fuerza militar y de inteligencia más importante de Occidente, por debajo de Estados Unidos y el Reino Unido.

La filtración de mensajes fue un “nuevo mínimo” para la “decadencia” de Australia, según deunció el embajador francés en Canberra, Jean-Pierre Thebault, y le lanzó una advertencia a los demás líderes del mundo: “Sepan que sus comunicaciones privadas con el gobierno australiano podrían ser utilizadas en su contra“.

Los mensajes condenatorios de Macron surgieron luego de que Australia cancelara un contrato de 90.000 millones de dólares australianos (66.000 millones de dólares) con Francia para construir una flota de 12 submarinos diesel-eléctricos.

El martes se hizo público el contenido de un mensaje de texto de Macron al australiano Morrison a principios de septiembre, en el que el líder francés le preguntó: “¿Debo esperar buenas o malas noticias para nuestras ambiciones conjuntas de submarinos?”, a pesar de que la noticia no había salido todavía en los medios.

Morrison lo usó como prueba de que Macron sabía que el acuerdo estaba en duda y acusó espionaje internacional de la inteligencia francesa sobre una información “que solo podían saber los ministros de más alto nivel de la estructura de gobierno”. Francia ha condenado la filtración como un abuso de confianza adicional.

Los dos líderes nacionales buscan la reelección a principios del próximo año y ninguno puede dar el brazo a torcer en estos momentos, ya que podría desencadenar en una imagen de debilidad ante el resto del mundo y, más importante, ante el electorado. Además, Francia está socavando la confianza internacional en Australia mientras su gobierno intenta finalizar un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea.

Australia asegura que canceló el trato cuando formó una alianza con Estados Unidos Gran Bretaña para adquirir una flota de ocho submarinos de propulsión nuclear construidos con tecnología estadounidense. Morrison sostiene que no le mintió al líder francés y había dejado claro que los submarinos convencionales no cubrirían las cambiantes necesidades estratégicas de Australia.

Thebault rechazó el relato de Morrison. “El engaño fue intencional“, dijo. “La forma en que se manejó fue claramente una puñalada por la espalda“. El embajador francés estuvo de acuerdo con la evaluación de Macron de que Morrison le había mentido en múltiples ocasiones.

Crisis interna en Australia

Malcolm Turnbull, el ex primer ministro australiano que firmó el contrato del submarino francés y considera a Macron un amigo personal, se unió al ataque a su sucesor, con quien disputa el liderazgo del derechista Partido Liberal.

Scott siempre ha tenido la reputación de mentir“, dijo Turnbull a los periodistas. “Me ha mentido en muchas ocasiones“.

Cuando se le preguntó si la oficina del primer ministro había filtrado el texto de Macron, Morrison no respondió directamente. “No creo que haya ningún beneficio para nadie en seguir por este camino“, dijo Morrison a los periodistas en los Emiratos Árabes Unidos, donde estaba de visita en su vuelta desde Escocia.

Se hicieron reclamos y se refutaron“, dijo Morrison. “Australia tomó la decisión de no seguir adelante con un contrato para un submarino que no iba a hacer el trabajo que Australia necesitaba que hiciera, y nunca me disculparé por esa decisión“.

Fuente: Derechadiario.com.ar

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