Se ha abierto una investigación por crueldad animal; los pescadores son los principales sospechosos.

En la remota isla de Kumejima, en Japón, los lugareños de la zona hallaron un panorama desolador la semana pasada cuando se acercaron a la playa: más de 30 tortugas cercenadas, con heridas en el cuello y las aletas.

Se cree que los animales fueron apuñalados por pescadores tras ver cómo estos ejemplares se habían quedado atrapados en sus redes de pesca. 

Al menos un pescador admitió haber acuchillado a los animales, según informa el medio de comunicación japonés Mainchi.

Como recoge el medio británico Daily Mail, el hombre, del que no ha trascendido su identidad, confesó: “Desenredé algunas de las tortugas y las liberé en el mar, pero no pude liberar a las pesadas, así que las apuñalé para deshacerme de ellas“.

Ahora, la policía ha iniciado una investigación para tratar el caso de crueldad animal. Los oficiales fueron desplegados en la playa en la isla de 9.000 habitantes, pero se desconoce si se ha tomado alguna medida.

En peligro de extinción

Las tortugas marinas verdes son consideradas una especie en peligro de extinción por las autoridades japonesas y los grupos de conservación.

A menudo se encuentran en los lechos de algas marinas de la isla volcánica a 1.200 millas de Japón.

Los esfuerzos activos de conservación han tratado de proteger a las tortugas; el personal del Museo de Tortugas Marinas se apresuró en su llegada la escena la semana pasada, pero la mayoría de los animales ya estaban muertos.

Un empleado le dijo al Asahi Shimbun: “Nunca antes había visto algo así. Es extremadamente difícil procesar esto”.

Fuente: 20minutos.es

 

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