El Parlamento Europeo votó 478 a 155 a favor de imponer sanciones a los dos países que han puesto el pecho contra la ola de refugiados y la amenaza rusa contra la Unión Europea.

El Parlamento Europeo votó este jueves por la mañana a favor de imponer sanciones a Hungría y Polonia, sus dos estados miembros que más han estado ayudando a Ucrania frente a la invasión rusa y que mayor cantidad de refugiados ucranianos han recibido desde el 24 de febrero.

¿La razón? La Comisión Europea, que vendría a ser el Poder Ejecutivo del bloque comunitario, asegura que los gobiernos húngaros y polacos han pasado leyes “de derecha” que van en contra de la Carta Orgánica de la Unión Europea. Estas son leyes en contra del adoctrinamiento de género en las escuelas, leyes para combatir las fake news y controles a la inmigración ilegal.

Es por esto que Ursula Von der Leyen, la presidente de la Comisión, pidió al órgano legislativo que imponga sanciones contra estos dos países, dificultando su acceso al presupuesto de emergencia de la Unión, al que han contribuido por años pero ahora no podrán utilizar para palear la recesión causada por la pandemia.

Hungría había pedido que se posponga la votación por el momento, especialmente dado que la crisis humanitaria del conflicto ruso-ucraniano se extendió al territorio húngaro y polaco. Hasta el 8 de marzo, Polonia había recibido la asombrosa cifra de 1.412.503 refugiados, mientras que Hungría ocupaba el segundo lugar con 214.160.

Sin embargo, las autoridades del Parlamento dijeron que el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, quería que se posponga para no darle una mala imagen antes de las elecciones del 3 de abril, y procedieron a votar igual. La votación resultó en 478 votos positivos contra 155 negativos.

En un comunicado de prensa publicado poco después de la votación, el Parlamento Europeo insistió en que “ya era hora que la Comisión Europea comenzara a tomar medidas para proteger el presupuesto de la Unión de los estados miembros que ignoran ek estado de derecho“, una afirmación peligrosa ya que el mismo argumento ha sido utilizado contra Rusia.

Los legisladores que votaron a favor insistieron en que el dinero de los contribuyentes debe estar protegido “contra aquellos que socavan los valores de la UE”.

En enero de 2021, el Parlamento introdujo el mecanismo de condicionalidad del estado de derecho, que proporciona una herramienta mediante la cual la Comisión podía negarse a liberar fondos de la Unión a los gobiernos nacionales que consideraban que infringían el “estado de derecho comunitario”.

En esencia, significa que si los países conservadores disienten de la corriente europea progresista sobre cómo gobernar se le podría negar el acceso al país infractor a fondos a los que tienen derecho por ser miembros.

Tanto Hungría como Polonia, bajo sus respectivos gobiernos liderados por conservadores, impugnaron la regulación en el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas (TJCE), recurso que fue desestimado por el máximo tribunal de la Unión Europea el pasado 16 de febrero.

La votación parlamentaria significa que la Unión Europea ha desviado su atención y recursos para sancionar a dos de sus propios miembros en un momento en que el continente europeo en general está bajo ataque, mientras Rusia está tratando de mostrar sus músculos y afirmar su dominio en Ucrania. 

También significa que los gobiernos húngaro y polaco deben dedicar su propio tiempo y recursos a enfrentar la hostilidad de Bruselas, mientras contienen la crisis humanitaria que se está desarrollando en la frontera exterior de la Unión Europea y acoger a cientos de miles de refugiados.

Lo que ha hecho el Poder Legislativo de la Unión Europea es nada más y nada menos que una canallada contra dos países que han hecho más que nadie por el bloque político-económico, no solo de la inmigración africana y árabe en años anteriores si no que de la amenaza rusa.

Fuente: La Derecha Diario

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