Redacción BLes– De acuerdo con un informe presentado el jueves por un grupo asociado a la industria empresarial europea, las empresas europeas en China tienen cada vez más miedo de ser víctimas de un “castigo arbitrario” en medio de un entorno que está cada vez más politizado.

Bloomberg News informó que ante el control estatal chino de la economía junto con una presencia cada vez mayor en el extranjero, la Cámara de Comercio Europea en China denunció que el gobierno debería de adoptar una neutralidad competitiva.

En su documento de situación anual, además demandaron al régimen chino posibilitar el regreso de los trabajadores extranjeros excluidos del país desde el surgimiento de la pandemia del virus PCCh (Partido Comunista chino) o Covid-19.

En ese mismo sentido, cita la falta de reciprocidad que existe con China dado que, de manera contraria, todos los estados miembros de la UE mantuvieron sus puertas abiertas a los ciudadanos chinos.

“Cerrar la brecha entre la retórica y la realidad, el potencial de mercado y el acceso al mercado, y el progreso positivo en el sector privado de China y la regresión del sector de propiedad estatal, es de interés inmediato y de largo plazo de China”, señaló el presidente de la Cámara de Comercio Europea en China, Joerg Wuttke.

El medio antes citado señala, que ahora las empresas atraídas por China terminan envueltas en asuntos políticos, así como también en fricciones por la falta de reciprocidad en términos de comercio e inversión.

“Las empresas se quedan navegando por un campo minado político durante una crisis de salud de proporciones verdaderamente abrumadoras”, expresó Wuttke en un informe que se basa en contribuciones de grupos de trabajo, encuestas y comentarios de sus más de 1.700 miembros.

“Si bien partes de la economía se están abriendo, la posición arraigada de muchas empresas locales significa que las empresas extranjeras tienen acceso a poco más que migajas en algunos sectores”, expresó la Cámara de Comercio Europea en China.

Según Reuters, el informe resalta el riesgo que hay del deterioro de las relaciones entre China y Europa, relacionado además con la situación vulnerable que enfrenta a minoría étnica uigur al noroeste de China, así como la polémica ley de seguridad impuesta sobre Hong Kong que deteriora su autonomía, lo que podría afectar a las empresas europeas que hacen negocios en China.

Además el documento hace mención del aumento a los aranceles hasta en un 80% impuesto por el régimen chino a las importaciones de cebada australiana, impidiendo de manera efectiva un comercio de mil millones de dólares, una medida que se considera ampliamente vinculada a la escalada de las tensiones políticas entre Canberra y Beijing, informó Reuters.

“Los crecientes desafíos que enfrentan las empresas europeas en esta mitad de la economía están agotando la confianza empresarial. A raíz del brote de Covid-19, han surgido nuevos obstáculos que han hecho que los europeos se sientan cada vez menos bienvenidos en China”, indicó el informe.

César Munera – BLes.com