Redacción BLes– Los ciudadanos de Bielosrrusia cuestionaron como “amañadas” las elecciones en las que obtuvo su sexto mandato el presidente Alexander Lukashenko, y exigen su renuncia.

“Solo tenemos dos demandas: elecciones justas y el cese de la violencia”, dijo Igor, un ciudadano de 32 años, al participar de las manifestaciones multitudinarias en la Plaza de la Independencia de Minsk, la capital, al clamor de “libertad” y “no olvidaremos, no perdonaremos”, según South China Morning Post del 23 de agosto.

La Unión Europea rechazó los resultados de las elecciones y prometió sancionar a los responsables del fraude y de la represión policial, que arrestó a cerca de 7.000 personas. También hubo acusaciones de torturas terribles y abusos bajo custodia policial. 

Lukashenko, de 65 años de edad, el líder europeo que más tiempo lleva en el cargo, ordenó la represión y descartó repetir las elecciones. 

El alto representante europeo para Asuntos Exteriores, Josep Borell, advirtió que no se debe permitir que Bielorrusia se convierta en una “segunda Ucrania”.

“No lo reconocemos como presidente legítimo [a Lukashenko]. Tampoco reconocemos a Nicolás Maduro. Desde este punto de vista Maduro y Lukashenko están exactamente en la misma situación” señaló Borell, explicando que desde el 2006 están sancionando a Lukashenko, según Times24 News.  

Las grandes manifestaciones realizadas por los defensores de la democracia en Bielorrusia, pueden tener repercusiones insospechadas en la región, que incluso podrían afectar a Rusia.

El medio Business Ukraine Mag tuiteó que las manifestaciones podrían ser imitadas en Rusia, perjudicando al presidente Vladimir Putin, quien recientemente aseguró su mandato hasta el año 2036.

“La peor pesadilla de Putin: enormes multitudes se reunieron de nuevo en Minsk hoy para exigir el fin de la dictadura de Lukashenko y una transición democrática. El Kremlin apoya a Lukashenko en medio de los temores de que los acontecimientos en Bielorrusia puedan inspirar un levantamiento similar del poder popular en la propia Rusia” publicó el medio.

Asimismo, en Lituania alrededor de 50.000 ciudadanos formaron una cadena humana en apoyo a la causa de Bielorrusia, que se extendió desde Vilna, la capital, hasta la frontera con el vecino país que busca garantías democráticas.  

“La libertad no es sólo un derecho humano fundamental, sino también un derecho fundamental de la nación”, dijo el Presidente de Lituania, Gitanas Nausėda, según Fox News. 

Agregó: “También es un compromiso diario para defenderla de cualquier intento de aquellos que reemplazarían la libertad por la oscuridad, la opresión y el miedo”.

José Hermosa-BLes.com