Redacción BLes– La Fundación John Templeton (JTF), que se dedica a apoyar el aborto en colaboración con grupos religiosos, es el principal patrocinador de la conferencia de salud global del Vaticano.

Poco después de la impactante revelación de que el Vaticano está invirtiendo mucho dinero en la industria del aborto, ChurchMilitant informó sobre otro hecho espantoso sobre la Iglesia Católica. 

El medio también incluyó que la conferencia con el nombre “Explorando la mente, el cuerpo y el alma”, que se espera que comience el 6 de mayo en línea, contará con Pfizer, un promotor del anticonceptivo inyectable Sayana Press que los grupos de ayuda internacional pretenden llevar a los países subdesarrollados.

Aunque la publicidad del Vaticano describe con glamour  JTF, como una fundación que promueve “todas las tradiciones religiosas”, también respalda la anticoncepción global, el Daily New Compass de Italia se referió a JTF como “uno de los principales protagonistas” del programa pro aborto. 

Mientras tanto, Pfizer, uno de los proveedores clave de vacunas Covid-19, tiene un historial muy controvertido de prácticas poco éticas, informó ChurchMillitant. 

Se informó que el anticonceptivo Depo-Provera desarrollado por el gigante farmacéutico tiene efectos secundarios preocupantes que alcanza a un 20% de las mujeres que lo usan, que podrían ser más propensas a sufrir osteoporosis, fracturas óseas y cambios en el ciclo menstrual. 

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Según Church Militant, la compañía se ha enfrentado a innumerables demandas en los últimos 10 años, con el mayor acuerdo por fraude de atención médica de $ 2.3 mil millones en 2009. 

Además, la compañía farmacéutica también estuvo involucrada en un escándalo en 1996, cuando 11 niños murieron debido a los ensayos clínicos no aprobados de Pfizer en niños con meningitis en Nigeria, y cientos más quedaron discapacitados.

Con respecto a la píldora del día después, ChurchMilitant citó una advertencia de la Academia Pontificia para la Vida de hace más de 20 años, afirmando que el “anticonceptivo de emergencia” anunciado era solo un disfraz para matar embriones.

“Instamos encarecidamente a todos los que trabajan en este sector a hacer una firme objeción de conciencia moral”, decía el comunicado de la Pontificia Academia para la Vida.

Por Peter Miller – BLes.com