Redacción BLes- Algunos científicos piensan que el esfuerzo tenaz, y los conocimientos adquiridos en las universidades, los pueden conducir a crear soluciones innovadoras.

Sin embargo, las mejores ideas son aquellas que provienen de momentos inspiradores.

Cuando la mente está tranquila, de repente aparece esa genialidad o al menos una imagen como si la misma ya existiese previamente en el Universo y solo fuimos receptores de la misma en ese preciso momento.

El punto es ¿somos buenos receptores o no?

En nuestra historia, tenemos muchas anécdotas de científicos que narran sus momentos inspiradores.

Traigamos como ejemplo la historia de Nikola Tesla, uno de los más grandes inventores del siglo XX.

Mira el video en la parte superior para saber más sobre uno de los más grandes científicos que dio crédito de sus inventos a Dios.

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