Luego de ya casi seis meses desde la invasión de China a Hong Kong, este martes 30 de marzo, el Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular de China aprobó unánimemente con 167 votos a favor una radical reforma electoral para la ex colonia británica en la que desaparece cualquier tipo de esperanza que tenían las fuerzas democrática de obtener algún tipo de resguardo institucional.

En esta reforma, el número de escaños en el Parlamento hongkonés se expandirá de 70 a 90, pero de los cuales serán elegidos por sufragio universal tan solo 20 parlamentarios, a diferencia de los 35 que estaban habilitados hasta el momento. Esto quiere decir que tan solo el 22% de los escaños representarán la voluntad democrática popular, frente al 50% en el anterior sistema.

Pero además cambiará la manera de asignarse los escaños “no-democráticos”. Mientras que antes estas bancas estaban reservadas para los representantes de las principales industrias de Hong Kong, ahora quedarán en manos del Partido Comunista Chino.

El Comité Electoral designado designado por China tendrá ahora la autoridad de nombrar a dedo a 40 parlamentarios además de elegir al Jefe de Gobierno de la ciudad, posición que antes se elegía por votación de todo el órgano legislativo. 

Las 30 bancas restantes serán elegidas por votación indirecta a través de sindicatos asociaciones sociales que responden a otros sectores del Partido Comunista.

Así, la ciudad-Estado que por el Acuerdo Sino-Británico firmado en la década del ’90 debía permanecer independiente por 30 años más, ha sido completamente invadida anexada por el régimen comunista chino.

De ahora en adelante cualquier persona que aspire a presentarse a la elección será sometido a un examen del Comité de Control por sus opiniones políticas, de la misma manera que para ser político en China uno debe ser aprobado por el PCCh. 

Este órgano estará asesorado por los responsables de aplicar la Ley de Seguridad Nacionallegislación con la que China justifica su presencia en Hong Kong, y comprobarán si el candidato posee el suficiente pedigrí político como para pasar el corte o si son incómodos para el régimen y deben ser descalificados del proceso democrático.

Según Tam Yiu-chung, el único delegado de Hong Kong en el Parlamento chino que obviamente responde al Partido Comunista, “el Comité de Seguridad Nacional y la Policía de Seguridad Nacional proporcionarán informes sobre cada candidato, lo que ayudará al comité de revisión de las cualificaciones”.

Además de este cambio, se sumarán 300 miembros adicionales al Comité Electoral, ya repleto de personas afines al régimen de Beijing, pasando de 1.200 a 1.500 miembros. Estos nuevos miembros procederán de “grupos patrióticos chinos” y de un órgano asesor del Parlamento y el Ejecutivo chino, lo que favorece un mayor control por parte del Estado.

Otra medida en esta radical reforma electoral es la eliminación de 117 asientos reservados para los concejales de los distritos hongkoneses, cargos que se elegían por sufragio universal directo y donde los candidatos pro democráticos habían obtenido el 85% de los votos en noviembre 2019.

Hong Kong hasta julio de 2020 permanecía como un Estado democrático y autónomo. Aunque compartía territorio con China, estaba libre de la influencia comunista. Pero luego de que la Policía china entrara en el país y meses de represión, la población hongkonesa quedó completamente a la merced del régimen, con miles de arrestos arbitrarios, violaciones a los derechos humanos

Por su parte, la jefa del Ejecutivo hongkonés, Carrie Lam, le dio la bienvenida a las nuevas medidas que impuso China y anunció un nuevo retraso de los comicios legislativos que estaban previstos para diciembre. 

La oposición tiene su atención puesta en lo que sucede en los tribunales, donde medio centenar de sus legisladores se juegan estos días varios años de cárcel por oponerse al régimen comunista, e incluso se cuestionan si pueden presentarse a los comicios bajo las nuevas condiciones.

Nicolás Promanzio – La Derecha Diario.