Sigilosamente China se convirtió en el principal aliado del régimen de Nicolás Maduro al convertirse en el importador número uno de petróleo venezolano; esto a pesar de las sanciones de Estados Unidos. Rusia fue el gran intermediario.

Un reportaje de la agencia de noticias Reuters reveló cómo el país asiático ha logrado eludir las sanciones e importar crudo de Venezuela, favoreciendo a la tiranía. Durante los primeros seis meses de 2019, importó un promedio de 350.000 barriles por día de crudo desde Venezuela.

Entre el 1 de julio y el 31 de diciembre, los buques cisterna entregaron al menos 18 envíos por un total de 19,7 millones de barriles de crudo venezolano renombrado en los puertos chinos, determinó Reuters.

«Esos 18 envíos representaron más del 5 % de las exportaciones totales de Venezuela en 2019, con un valor de alrededor de $ 1 mil millones a precios de mercado», señala el reportaje.

Al parecer China ha logrado engañar sobre el origen del petróleo importado, simulando que la entrega se habría hecho desde Malasia y no desde Venezuela. Reuters descubrió que los envíos mal etiquetados han continuado.

«El crudo de Petróleos de Venezuela SA, o PDVSA, siguió llegando a los puertos chinos con la ayuda de una unidad con sede en Suiza de Rosneft, la compañía petrolera estatal de Rusia, y un método indirecto de entrega que hizo parecer que el origen del petróleo era Malasia», señala la agencia de noticias.

Pese a que la estatal China National Petroleum Corp, conocida como CNPC, disminuyó las compras a Venezuela, sí habría sido responsable del alquiler del buque petrolero Adventure que llevó crudo venezolano a China en septiembre de 2019.

«Se envió tanto petróleo de PDVSA a China de esta manera que las importaciones totales de petróleo venezolano en 2019 en el país promediaron 283.000 barriles por día. Eso es un 24 % más alto que los 228.700 barriles diarios reportados por la aduana china», señala Reuters.

15 petroleros cuyas rutas fueron revisadas por Reuters salieron de Venezuela y se dirigieron primero a la costa de Malasia, según muestran los datos de seguimiento.

Sanciones por venir

El comercio triangulado entre Venezuela y China, con la ayuda de Rusia y el uso de Malasia como supuesto lugar de origen se encuentra ahora bajo la mira de la administración de Trump.

Reuters consultó a Elliot Abrams, representante especial del Departamento de Estado de EE. UU. para Venezuela, sobre los envíos de petróleo venezolano a China, y el funcionario respondió que nuevas sanciones contra dichas compañías asiáticas están «sobre la mesa».

«Tomaremos medidas individuales con respecto a las transferencias STS», dijo Abrams.

Fuente: Panam Post.