Redacción BLes– El programa de vacunación COVAX, fundado por múltiples gobiernos de todo el mundo, está recurriendo a empresas chinas para el suministro de la vacuna COVID-19.

Los fundadores del programa, entre los que se encuentran la Alianza Mundial para las Vacunas y la Inmunización (GAVI), la Coalición para las Innovaciones en la Preparación contra las Epidemias (CEPI) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), hicieron el anuncio el lunes 12 de julio.

A la COVID-19 Vaccines Global Access, o COVAX, formada el año pasado con la misión de distribuir una cantidad equitativa de vacunas a los países menos favorecidos, se han unido 165 países.

Actualmente, dos empresas de China producen vacunas contra el virus letal, la Sinovac Biotech Ltd. y el Grupo Sinopharm. Ambas han acordado suministrar millones de vacunas al esfuerzo mundial de vacunación.

Según Bloomberg, COVAX adquirirá 60 millones de jabs de Sinopharm entre julio y octubre, y se espera que la empresa suministre 110 millones más posteriormente. Sinovac ofrecerá a la campaña 380 millones de dosis.

El esfuerzo mundial de vacunación se ha visto dificultado por la escasez de vacunas disponibles.

AstraZeneca Plc, de la India, era el principal proveedor, pero su proceso de distribución se ha visto comprometido, ya que el país se vio gravemente afectado por la nueva oleada del virus PCCh (COVID-19).

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Moderna Inc. era responsable de 500 millones de vacunas que debían administrarse a COVAX, pero sólo una pequeña parte ha sido entregada con éxito este año.

Muchos países en desarrollo ya han administrado las vacunas de la marca china e incluso han confiado exclusivamente en ellas. Sin embargo, su reputación no ha sido muy prometedora en comparación con las otras vacunas administradas en Estados Unidos.

Bloomberg añade que su eficacia se ha valorado sólo entre el 50% y casi el 80% en ensayos y estudios en el mundo real.

Un informe reciente de Tailandia, donde Sinovac era el principal proveedor de las vacunas, reveló que más de 600 médicos de primera línea han dado positivo por el virus a pesar de estar totalmente vacunados, lo que socava la confianza del público en las dosis.

Otros clientes de las vacunas chinas, como Emiratos Árabes Unidos, Seychelles, Mongolia, Uruguay y Chile, han registrado un aumento de las infecciones.

El mes pasado, una actualización del New York Times afirmaba que los países que apostaron por las vacunas de origen chino estaban teniendo problemas con los brotes.

El gobierno de Biden también desaprobó los productos chinos, dijo el Washington Free Beacon, que afirmó de una fuente que el presidente prohíbe a la OMS utilizar fondos estadounidenses para comprar las dosis.

Estados Unidos se ha comprometido a donar 500 millones de dosis de vacunas a los países en desarrollo.

Laura Enrione – BLes.com