Péter Márki-Zay dijo en una reciente entrevista radial que toda la fracasada campaña contra Viktor Orbán fue cubierta económicamente por la fundación norteamericana “Acción por la Democracia”.

El líder de la coalición opositora a Viktor Orbán y ex candidato a primer ministro Péter Márki-Zay, actualmente alcalde de la localidad húngara de Hódmezővásárhely, admitió que en las elecciones parlamentarias del pasado mes de abril, su campaña fue financiada por una fundación vinculada a la Casa Blanca de Biden.

Durante el podcast Magyar Hang, Márki-Zay dijo que el presupuesto de la campaña fue cubierto en su totalidad por la fundación “Acción por la Democracia“, una agrupación que ha financiado campañas en contra de “políticos de derecha anitdemocráticos” en países como Italia, Brasil, Hungría, Polonia y Turquía.

La fundación le dijo a luego a Magyar Hang que ellos no le dieron fondos campaña a Márki-Zay, sino que apoyaron financieramente al Movimiento Hungría de Todos (MMM) “como una organización civil”. Una justificación recursiva ya que el MMM es la fuerza política de Márki-Zay.

“Acción por la Democracia” afirmó que el dinero no provino de la Casa Blanca, y que en su lugar tuvo una “intensa recaudación de fondos online” y recibió dinero para esta causa de miles de personas. Sin embargo, no aceptaron un pedido de publicación de los donantes así que esta afirmación no tiene sustento.

Cabe aclarar que tanto en Estados Unidos como en Hungría, las donaciones a partidos políticos deben ser públicas, así que si este dinero terminó en un movimiento político, se podría pedir que la información sea publicada.

La fundación es comandada por David Koranyi, un húngaro que vive en Estados Unidos y que a su vez es miembro del Atlantic Council, un think-tank norteamericano extensamente vinculado al Partido Demócrata.

El Atlantic Council es el brazo operativo de los demócratas en el plano académico-político en el extranjero. En 2020, gracias a una medida de Trump, por primera vez este think-tank tuvo que publicar las fuentes de sus ingresos.

Tuvo que mostrar que el 86% de sus ingresos provienen de la Casa Blanca (Estados Unidos) y de Downing Street (Reino Unido), mientras que el otro 14% proviene de fuentes no-gubernamentes, por ejemplo Facebook, Goldman Sachs, Fundación Rockefeller y hasta Burisma, la empresa ucraniana que lo tiene al hijo de Joe Biden como parte de la junta directiva.

El resto de los directivos de “Acción por la Democracia” también están completamente ligados al Partido Demócrata y a la actual administración. Entre los miembros del consejo de asesores encontramos personajes conocidos como el politólogo estadounidense Francis Fukuyama, asesor de Bush, Obama y Biden.

También encontramos al ex Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Zeid Ra’ad Al Hussein, el jordano que antecedió a Michelle Bachelet en el cargo y que intentó usar su posición para frenar, entre otras cosas, la votación del Brexit en el Reino Unido.

Pero quizás el nombre más llamativo que aparece entre los asesores de esta fundación es el ex redactor de discursos de Clinton, Robert Boorstin, quien también trabajó como asesor de la Secretaría de Estado. En 2007 abandona la política y se pasa a Google, donde asume como Director de Políticas Públicas de la empresa.

Actualmente es el vicepresidente de Albright Stonebridge, una consultora de políticas públicas que maneja la agenda internacional del gobierno de Biden. Los 10 funcionarios más importantes del Departamento de Estado eran empleados de Albright antes de ser llamados por Biden.

Todas estas conexiones demuestran que la fundación responde directamente a la Casa Blanca, y canalizó donaciones a un partido político en particular, una clarísima interferencia en asuntos internos. Desde hace décadas se sabe que el Departamento de Estado de los Estados Unidos interfiere en elecciones extranjeras pero este puede ser el caso más explícito y con más evidencia que se tiene hasta la fecha.

István Hollik, director de comunicaciones del partido de Orbán, recordó que en Hungría es ilegal que un partido reciba financiación del extranjero, y anunció que abrirán una investigación al respecto. Según él, Márki-Zay y su equipo de campaña “abusaron de la ley”, ya que recibieron la financiación a cuenta de su asociación y no del partido político, para esquivar las leyes de transparencia.

Además, Hollik aseguró que ‘Acción por la Democracia’ tiene vínculos con George Soros, cuyo dinero está bloqueado en Hungría y su financiación en suelo húngaro está prohibido.

Fuente: La Derecha Diario

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