Redacción Bles – Este lunes 22 de febrero el jefe de Naciones Unidas, Antonio Guterres, se dirigió virtualmente al Consejo de Derechos Humanos y sin proveer evidencia advirtió que “grupos de odio” como los supremacistas blancos y neonazis son la mayor amenaza que enfrenta el mundo, haciendo caso omiso a los crímenes de lesa humanidad de los estados miembros del consejo.

En un discurso cuyo contenido es muy similar a la narrativa que los líderes demócratas de Estados Unidos han estado usando para perseguir y acosar a los seguidores de Trump y a los republicanos, el socialista Guterres intentó hacerle creer al mundo que los países miembros del consejo necesitan ‘una acción global coordinada para derrotar este grave y creciente peligro’.

“La supremacía blanca y los movimientos neonazis son algo más que amenazas terroristas domésticas”, declaró el socialista portugués. “Se están convirtiendo en una amenaza transnacional. Hoy en día, estos movimientos extremistas representan la principal amenaza para la seguridad interior en varios países.”

Guterres dijo que estos grupos cuentan con el apoyo de algunas personas en posiciones de poder y que durante la crisis del virus chino, lograron incrementar su poder, crecieron en número, reclutando miembros en plataformas online, y viajando por todo el mundo para entrenarse.

Hay tres grandes problemas con las declaraciones de Guterres:

1. Las estadísticas muestran que los supremacistas blancos, que realmente podrían ser colocados dentro de los neonazis o viceversa, no son altos comparados con otros grupos violentos.

Según un reporte de VOA, hubo 51 víctimas fatales en 2020 como resultado de ataques de grupos de supremacistas blancos en los Estados Unidos. (Este informe no pretende aprobar la violencia de ningún grupo, la comparación sólo es usada para poner en contexto las declaraciones de Guterres).

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No obstante, si colocamos las cifras en un contexto internacional, solo en enero de 2021 los ataques terroristas de los extremistas islámicos se cobraron más de 850 vidas.

También hubo varios ataques terroristas de alto perfil en el Reino Unido y Francia en estos años pasados donde los islamistas apuñalaron fatalmente a varias personas o usaron vehículos grandes para atropellar multitudes de personas.

2. El Consejo de ‘Derechos Humanos’ está formado por varios estados comunistas o socialistas que están acusados de crímenes de lesa humanidad como China, Cuba, Venezuela y otros, de los cuales Guterres no hizo mención.

Para el caso de China, existe abundante evidencia sobre la persecución que lleva a cabo sobre los practicantes de Falun Dafa, una disciplina de la Escuela Buda que llegó a tener 100 millones de adherentes en 1999.

Un reporte publicado en el 2000 y actualizado en 2017 presenta evidencia concreta de la sistemática sustracción de órganos a los practicantes de Falun Dafa vivos en instalaciones médicas militares a cargo del Ejército Popular de Liberación.

Según Minghui.org hasta la fecha se han documentado 4632 muertes de practicantes de Falun Dafa.

Y el Partido Comunista Chino, siendo la mayor amenaza a la libertad de creencia, de expresión y uno de los regímenes más sanguinarios de la historia moderna, fue presidente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU desde 2009 hasta 2016.

3. Al no haber provisto de evidencias, datos ni estadísticas, no está claro cuáles son los grupos o personas que se consideran supremacistas blancos o neonazis bajo los estándares de Guterres, sumado a su inclinación por acusar a la ‘derecha’ por una relativamente baja cantidad de crímenes y pasar por alto genocidios de la izquierda, su llamado a ‘luchar’ contra estos grupos podría abarcar cualquier ideología opuesta al globalismo, al socialismo y/o comunismo.

Álvaro Colombres Garmendia – BLes.com