Redacción BLes – Después de la histórica reunión entre el presidente estadounidense Donald Trump y su par ruso Vladimir Putin en Helsinki el lunes, trascendió por varios medios alternativos que, probablemente, los involucrados en la falsa acusación de colusión rusa (Mueller, Rosenstein y Obama) y muchos otros que poseían controvertidos vínculos con Moscú (entre ellos los Clinton), han entrado en “pánico” ante la posibilidad de que el dignatario ruso le haya entregado pruebas al estadounidense sobre algunas de sus actividades ilícitas.

En este escenario, durante la última semana se registraron numerosos intentos, provenientes de diferentes ámbitos, encaminados a impedir que se realizara la mencionada cumbre en Finlandia.

Rod Rosenstein, fiscal general adjunto de Estados Unidos, se apresuró a anunciar algunos días antes que acusaba a 12 rusos por supuesta injerencia en las elecciones de 2016.

Uno de los principales medios que tiene una postura notoriamente “Anti Trump”, la CNN, reportaba: “El presidente Trump debería cancelar su reunión con Vladimir Putin hasta que Rusia tome medidas demostrables y transparentes que demuestren que no interferirán en futuras elecciones”.

“Una alegre reunión con Vladimir Putin después de tales acusaciones sería un insulto a nuestra democracia”, argumentó en una declaración el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, mostrando a las claras su temor.

La principal abanderada de los demócratas en la Cámara, la diputada Nancy Pelosi de California, también tweeteó: “@realDonaldTrump debe cancelar inmediatamente su reunión con Putin”.

Los lideres mundiales se saludan antes de dar comienzo a la conferencia de prensa en Helsinki.

Pero la cumbre se celebró el lunes en Helsinki. Por su parte, Putin aseguró que confía plenamente en Donald Trump y que el sentimiento es mutuo. Piensa que los EE.UU. y Rusia necesitan resolver los problemas juntos y que Moscú está listo para la cooperación de inteligencia con los Estados Unidos en materia de terrorismo y amenazas cibernéticas.

El lider ruso hizo muchas afirmaciones, negó categóricamente la injerencia de su gobierno en las elecciones y propuso que una comisión de investigación se desplazara a Rusia para investigar a la empresa en cuestión que es, en realidad, la que está bajo sospecha. El mandatario ruso graficó la situación con un ejemplo:

Ustedes tienen figuras multimillonarias, como el señor George Soros. Él interviene en todos los países. Pero, ¿acaso él representa al Gobierno de EE. UU.? No. Es su propia iniciativa. Aquí pasa lo mismo”, señaló.

Este solo ha sido el primero de los encuentros programados por el Presidente de los EE. UU., quien fue acusado e investigado por el sector demócrata, el denominado “Estado Profundo” -como el mismo Trump da en llamar a los poderes fácticos en la sombra de los distintos niveles gubernamentales y empresariales- y los medios que publican ‘Noticias Falsas’ -Fake News- de una, finalmente, tan improbable como indemostrable trama de connivencia con los rusos en un intento por desequilibrar a su favor la balanza electoral en 2016.

El representante Louie Gohmert de Texas anticipaba hace unos días que Robert Mueller y Rod Rosenstein deberían ser despedidos debido a su participación tanto en lo tocante a la farsa de “la trama rusa” como al escándalo del ‘Uranio One’ donde Rusia abonó a la fundación Clinton más de 140 millones de dólares y, a cambio, la Administración Obama proporcionó el 20% del uranio de EE.UU. a Rusia, describió el medio alternativo Neon Nettle.

El presidente Putin aseveró durante la rueda de prensa tras la cumbre con el presidente Trump que los socios del empresario estadounidense Bill Browder ganaron más de 1.500 millones de dólares en Rusia.

Nunca pagaron impuestos ni en Rusia ni en Estados Unidos y aun así el dinero fue transferido a los Estados Unidos y enviaron una gigantesca contribución de 400 millones de dólares a la campaña de Hillary Clinton… Es posible que la contribución sea legal, pero la manera en que el dinero se ganó fue ilegal”, aseguró en relación al blanqueo de capitales por el que Hillary Clinton podría ser juzgada, sin mencionar siquiera al escándalo del ‘Uranio One’.

Mueller, Rosenstein, Obama, los Clinton y muchos otros han realizado acciones pasadas cuestionables relacionadas con Rusia, por eso intentan evitar que Trump establezca relaciones sólidas con Putin y aclare sus sórdidas actividades, indicó Neon Nettle.

Por otro lado, aunque China no se sentó en la mesa esta vez, todo parece indicar que ocupó un lugar prominente en la bilateral Trump-Putin. “Hablaremos un poco de China y de nuestro amigo en común, el presidente Xi“, expresó Trump el lunes junto a Putin, comunicó CNBC.

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