La aeronave aterrizó en la localidad bonaerense de Ezeiza el pasado 6 de junio.

Desde el pasado 6 de junio Argentina se encuentra envuelta en un enredo diplomático con Irán. Hace dos meses un avión con bandera venezolana y con procedencia de México aterrizó con tripulación iraní en la localidad bonaerense de Ezeiza, una acción cotidiana para la empresa de transporte Emtrasur. En cambio, el despegue dos días más tarde hacia Uruguay fue denegado y volvió al aeropuerto ezeizense. Ahí comenzó la problemática entre ambos países.

A raíz de la negativa, diputados opositores al Gobierno solicitaron informes en relación a lo ocurrido. Por su parte, el Ejecutivo analizó la carga y la conclusión fue 14 venezolanos y cinco iraníes que eran parte de la tripulación y se encontraban retenidos en un hotel. Además, el avión no podía despegar debido a la carencia de combustible.

El boeing 747 Dreamliner de carga de la empresa Embrasur, el cual está bloqueado en el aeropuerto argentino, lleva poco tiempo volando como venezolano, ya que los últimos 15 años ha operado en la compañía Mahan Air. Asimismo, Estados Unidos tiene sancionada a la compañía y ha advertido que cualquier empresa extranjera que le preste asistencia logística será castigada. Así, tanto la petrolera YPF como Shell se han negado a proporcionar combustible al avión.

Además, el avión iraní-venezolano aterrizó en Argentina sin problema, ya que no encontraron nada fuera de la normativa ni en la carga ni en la lista de la tripulación. Pero tras un análisis, el pasado lunes 13 de junio el ministro de Interior argentino, Aníbal Fernández, comunicó que había recibido información sobre la relación de la tripulación con las Fuerzas Quds de la Guardia Revolucionaria de Irán.

Aquí comenzó el problema. EE UU tacha a este grupo como terrorista y Argentina los acusa del peor atentado del país registrado en 1994. Además, en este último la sede de la mutual judía en Buenos Aíres estalló debido a un coche bomba que dejó 85 muertos.

En concreto, Argentina ha puesto el ojo sobre Gholamreza Ghasemi Abbas, ya que su nombre coincide con el de un miembro del grupo terrorista. A mediados de junio, un juez argentino ordenó la retención de los pasaportes de los miembros iraníes de la tripulación, quienes tienen plena libertad de movimiento.

“Deben ser liberados sin condiciones”

Por su parte, el Gobierno iraní ha afirmado este lunes que Argentina debe permitir la salida de su territorio de los cinco iraníes que formaban parte de la tripulación. “Deben ser liberados sin condiciones”, ha afirmado este lunes el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Naser Kananí. “No han cometido ningún crimen”, remarcó. 

El diplomático ha comunicado que las embajadas iraníes en Buenos Aires y Caracas continúan negociando la salida de sus cinco ciudadanos, a los que la justicia argentina retiró los pasaportes y no permite salir del país sudamericano. “Lamentablemente, no ha habido avances”, ha afirmado el funcionario iraní.

Por su parte, el juez federal argentino, Federico Villena, ha rechazado la solicitud de los abogados Gabriel Palmeiro y Maximiliano Rusconi para representar al Gobierno de Maduro y a la empresa Emtrasur, según estadounidense CNN. El Gobierno venezolano solicitó a la Justicia Argentina que no incautara el Boeing 747 de carga.

Así, en la solicitud se detalla que el avión “representaría una arbitraria injerencia en el patrimonio público de la República Bolivariana de Venezuela y en los derechos que atañen a su soberanía”.

Fuente: 20minutos.es

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.