Redacción BLesEl periódico Sankei Shimbun reportó que después de un año de investigaciones, el gobierno japonés descubrió que alrededor de 700 terrenos y edificios estratégicamente cercanos a bases militares japonesas y estadounidenses fueron comprados por inversores chinos, algunos de ellos ligados al régimen comunista chino, presentando una seria amenaza a la seguridad nacional.

La investigación se inició luego de que se corrió la voz de que los chinos estaban comprando terrenos dentro de un perímetro de 10 km. alrededor de las bases militares japonesas como también en las islas periféricas del país, como si fuera parte de un plan de espionaje del PCCh contra uno de sus eternos enemigos, Japón.

Los resultados de la investigación confirmaron que los terrenos comprados afectan la seguridad de las Fuerzas de Autodefensa de Japón, la base militar del Ejército de Estados Unidos de Japón, la guardia costera de Japón y las instalaciones para el desarrollo espacial, informó Sankei.

Desde estos lugares se podía obtener una vista panorámica de las instalaciones y conocer las actividades de los portaaviones, los aviones y el personal japonés y estadounidense explica el reporte.

Aunque solo se descubrió que uno solo de los compradores chinos que adquirió un lote cerca de la base militar estadounidense en la prefectura de Kanagawa tiene relaciones con el régimen comunista chino, se especula que todas estas adquisiciones están ligadas al régimen comunista chino.

El gobierno de los Estado Unidos en su momento objetó la transacción de este comprador chino que también posee varios edificios altos en las cercanías que ofrecen una vista de pájaro de la base estadounidense.

Según el Sankei la investigación también reveló futuras compras de terrenos cerca de los sistemas de radar que vigilan el espacio aéreo y las aguas de Japón.

El Gabinete de Tokio, el brazo legislativo de Japón, viene ponderando un proyecto de ley que prohíba la compra de terrenos por parte de extranjeros dentro de un radio de 1 kilómetro de lo que se consideren instalaciones claves para la seguridad del país, además de solicitar a los inversores extranjeros una declaración de los usos destinados a dichos terrenos.

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Razones para dudar de las inversiones chinas

En diciembre de 2020 Foreign Policy publicó un reporte sobre cómo el PCCh aprobó una ley en 2017 con la cual obliga a las compañías semi-privadas chinas (toda empresa privada está obligada a incluir un secretario del Partido en su administración) a colectar datos de sus clientes y reportarlos a las agencias de inteligencia y espionaje estatal, siendo Huawei el ejemplo más palpable de esta práctica invasiva del régimen chino.

Durante la gestión del expresidente Donald J. Trump, la extensa red de espionaje no convencional del PCCh quedó expuesta al mundo entero.

Desde un simple dron que uno adquiere por diversión, a celulares chinos de marcas como Huawei o ZTE, los Institutos Confucio e incluso aplicaciones superficialmente ‘inocentes’ como Tik Tok, han sido usados por el régimen chino para colectar datos de ciudadanos en sus esfuerzos por ganar acceso a información confidencial.

Incluso universidades ‘prestigiosas’ de China son base de espionaje para el beneficio del PCCh que averigua cómo sacar ventajas de sus rivales o incluso socios comerciales.

Mientras el régimen comunista chino tenga el poder en China, y no exista un estado de derecho, cualquier iniciativa china está manchada con la perversidad del Partido Comunista Chino y por ende representa una amenaza para cualquier país libre.

Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com