El ingeniero argentino, Pablo Colangelo, de 35 años y cuatro concursantes más ganaron tres meses de vacaciones gratuitas en Grottole, un idílico pueblo de la provincia de Matera, organizadas por Airbnb y la ONG Wonder Grottole.

Grottole cuenta con 300 habitantes, 600 casas abandonadas y el concurso convocaba a cinco personas a las que se le brindaría la posibilidad de aprender italiano, ayudar a dirigir una huerta comunitaria y aprender a preparar las típicas comidas italianas con ingredientes cultivados por los mismos ganadores del codiciado premio.

 El argentino que aporta sus ideas para repoblar un idílico pueblito italiano
Pablo Colangelo.

Adicionalmente, podrían tomar clases de apicultura, limpiar basurales, abrir nuevos caminos entre la maleza con un machete y aportar proyectos que estimulen a nuevos habitantes a ampliar el número de los pobladores.

 El argentino que aporta sus ideas para repoblar un idílico pueblito italiano
Grottole.

“Recibimos más de 280.000 propuestas de todo el planeta para ir a vivir a un pueblo que hasta hace poco no era conocido y, como la cifra superó ampliamente las expectativas, podemos llegar a replicar la experiencia en otra comunidad rural”, relató Federica Calcaterra, PR Manager de Airbnb Italia, citada por Clarín.

 El argentino que aporta sus ideas para repoblar un idílico pueblito italiano
Una de las casas del pueblo.

En particular los argentinos mostraron gran interés en el proyecto, con 40.000 solicitudes ocuparon el segundo lugar después de los Estados Unidos en cuanto a cantidad de respuestas.

Acompañan a Colangelo, como ganadores, la canadiense Helena Werren de 46 años, una residente de Buenos Aires; la filipina Anne Tachado de 24 años, quien vive en Melbourne, Australia; el exbombero neoyorquino Darrell Pistone de 62 años y el galés Remo Sciubba, también de 62 años, experto en idiomas y viajero.

 El argentino que aporta sus ideas para repoblar un idílico pueblito italiano
Helena Warren.

El wifi, el aire acondicionado y la comodidad contrastan con el aspecto de piedra del caserío. Su vivienda de Airbnb tiene dos plantas y también cuenta con TV, una cocina súper completa, dormitorio con escritorio, dos baños y un lavadero oculto detrás de puertas corredizas.

Por su parte el ingeniero argentino también tiene algo para dar a la disminuida población de Grottole.

“Aporto mi experiencia como viajero y extranjero, en el sentido de visualizar qué es lo que está faltando para que la gente venga a vivir o a visitar Grottole, proponiendo cosas que vi en otras partes”, dijo Colangelo al mismo medio.

Asimismo, Werren explica cuál es su intervención al proyecto de los organizadores.

“La idea es trabajar con ellos [los pobladores] para crear actividades que sigan después: la clase de cocina, por ejemplo, tiene que convertirse en una Experiencia Airbnb. También podemos hacer un recorrido histórico contando las leyendas del pueblo, desarrollar una actividad con la cerámica, armar caminatas en la naturaleza…”, dijo la canadiense.

Como ellos, Colangelo y Werren, todos juegan un papel importante para el logro del objetivo común que les reúne en Grottole: “Ayudar a preservar estas comunidades para las próximas generaciones, inspirando y apoyando a otros a involucrarse y contribuir a la vida del pueblo”, según Joe Gebbia, cofundador de Airbnb.

José Ignacio Hermosa – BLes

Le puede interesar: La Verdad, Benevolencia, Tolerancia siempre prevalecerá en el corazón del hombre

videoinfo__video2.bles.com||a2a9491f3__

Temas: Categorías: Mundo