Redacción BLes– El secretario Mike Pompeo representando a los Estados Unidos lideró una coalición de 32 países que firmaron la Declaración de Consenso de Ginebra para pedirle a la organización de las Naciones Unidas que deje de promover el aborto como un ‘derecho’, reportó Breitbart.

El 22 de octubre pasado en Washington DC, el secretario de estado Pompeo junto con el secretario de servicios humanos y de salud Alex Azar, lideraron la firma del documento que fue coauspiciado por Hungría, Indonesia, Uganda, Egipto y Brasil, el cual inicialmente se iba a realizar en la sede de la ONU.

La poderosa declaración intenta rechazar los presuntos ‘derechos’ de la mujer que la Organización Mundial de la Salud promueve, los cuales incluyen el aborto como un método de “planificación familiar” y al mismo tiempo reafirma la soberanía de cada país para determinar sus decisiones sin la interferencia de organizaciones internacionales.

La declaración “enfatiza que en ningún caso debe promoverse el aborto como método de planificación familiar y que las medidas o cambios relacionados con el aborto en el sistema de salud solo pueden determinarse a nivel nacional o local de acuerdo con el proceso legislativo nacional”.

El documento, que goza de carácter por el momento moral, hace hincapié en que los derechos de la mujer yacen en su cuidado integral como ser humano y como pieza clave en la unidad familiar, no como un elemento aislado. 

La declaración “enfatiza la dignidad y el valor inherentes de la persona humana, que todo ser humano tiene el derecho inherente a la vida, y el compromiso de permitir a la mujer atravesar el embarazo y el parto en condiciones de seguridad y ofrecer a las parejas las mejores posibilidades de tener un hijo sano”.

También busca “reafirmar que no existe un derecho internacional al aborto, ni ninguna obligación internacional por parte de los Estados de financiar o facilitar el aborto”.

No es la primera vez que la administración de Trump se opone a los planes globalistas de la ONU y su intención del implementar un nuevo orden mundial, creando “derechos” y “leyes” internacionales, buscando sistematizar a todos los países bajos las mismas regulaciones.

“Durante décadas, las mismas voces cansadas propusieron las mismas soluciones fallidas, persiguiendo ambiciones globales a expensas de su propio pueblo. Pero solo cuando cuidas de tus propios ciudadanos, encontrarán una verdadera base para la cooperación”, señaló Trump en su discurso a las Naciones Unidas. “Estoy orgulloso de poner a Estados Unidos en primer lugar, como ustedes deberían poner a sus países en primer lugar. Está bien. Eso es lo que deberían hacer.”

La Declaración de Consenso de Ginebra también enfatiza la necesidad de que cada país tome sus propias decisiones sin dejar de trabajar en conjunto con las demás naciones para el bien de todos.

Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com