La actitud tibia del gobierno español ante la represión que ejerce el régimen cubano sobre su gente se suma evidencia el amiguismo entre ambos Gobiernos. Por ejemplo, Pedro Sánchez fue el primer presidente español en visitar la isla en 32 años, cuando el socialista alcanzó La Moncloa.

Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala y Honduras representaron a Hispanoamérica en un llamado que se le hizo al régimen comunista cubano impulsado por Estados Unidos, a través de su secretario de Estado, Antony Blinken, para que la dictadura castrista «respete los derechos y libertades legalmente garantizados del pueblo cubano», así como también «libere a los detenidos por ejercer su derecho a las protestas pacíficas».

En total, 20 naciones firmaron este comunicado gestionado desde Washington que se coloca del lado del pueblo cubano, que tras varios días de manifestaciones no se ha calmado, sino que ruge por el fin de la tiranía. Corea del Sur, país conocido por ser un distintivo aliado de Estados Unidos, fue el único de Asia. Desde Europa apoyaron Austria, Polonia y Grecia. Sin embargo, se puede evidenciar también que España figura en la lista de quienes se oponen a la represión que ocurre en Cuba.

La actitud tibia del gobierno español, a cargo del socialista Pedro Sánchez, frente al régimen cubano se suma a la serie de acciones que se perciben como una alineación clara con la dictadura castrista. Su expediente revela que esto no es una mera coincidencia.

Por ejemplo, Pedro Sánchez fue el primer presidente español en visitar la isla en 32 años, cuando el socialista alcanzó La Moncloa. En aquel entonces, mantuvo un encuentro con Díaz-Canel, pero no se vio con la disidencia cubana, reseñó en su momento el diario El Mundo. Allí negoció la postergación del pago de la deuda de 300 millones de euros que Cuba debía a alrededor de 300 compañías españolas.

Le recomendamos: Los PLANES COMUNISTAS de INFILTRARSE en EE. UU. para DESTRUIRLO, revelados por un empresario

Ad will display in 09 seconds

Asimismo, en los últimos dos años el Gobierno de Pedro Sánchez le vendió a Cuba al menos 50792 euros en armas de represión policial, según recoge la estadística española de exportación de «material de Defensa, de otro material y de productos y tecnologías de doble uso», de acuerdo con OkDiario.

Este patrón por parte de España también se ha puesto en evidencia con gestiones anteriores. Solo en el 2016, incluido intereses, España le condonó a Cuba una deuda de 1492 millones de euros. Paralelamente a ahorrar ese dinero, el gobierno de Mariano Rajoy se comprometió a invertir 375 millones de euros para financiar proyectos de desarrollo económico y social con participación de empresas españolas, informó El Mundo.

Aunque Sánchez ha hecho uso de las bondades del lenguaje para disfrazar su posición frente a la represión que ha ejercido el régimen castrista contra una población desarmada, sigue sin condenar estos hechos. En cambio, el secretario del PSOE se limitó a decir en una alocución que «es evidente que Cuba no es una democracia», mientras que voceras que Podemos que conforman parte de su gobierno, como la nueva portavoz Isabel Rodríguez o la vicepresidenta Nadia Calviño, se negaron a señalar que Cuba era una dictadura, como explicó también OkDiario.

Sin embargo, hoy por hoy, naciones que fungen como aliados vitales de Washington se están manifestando contra el triste legado autoritario que dejó Fidel Castro que también extendió su hermano Raúl y por último Miguel Díaz-Canel.  Esta veintena de países el fin de las restricciones de Internet y oiga el reclamo de su población.

«Instamos al gobierno cubano a que preste atención a las voces y a las demandas del pueblo cubano. «La comunidad internacional no vacilará en su apoyo al pueblo cubano y a todos aquellos que defienden las libertades básicas que toda persona merece», se agrega en el comunicado.

EEUU y su cruzada por hacer frente a la dictadura castrista

La dictadura cubana tiene actualmente a la población aislada en cierto modo, debido al corte que hay en la isla en el Internet. Por definición, el socialismo implica los medios de producción estén en manos de la revolución. Entonces este servicio se maneja desde el Estado. Cada ciudadano tiene una cuenta asignada con su nombre.

Como emisor, el Gobierno de partido único, el Partido Comunista, tiene el poder de negarle acceso a Internet a sus ciudadanos. En la era digital resulta insólito que un Gobierno tenga tanto poder. Pero en Cuba es real, no solo el racionamiento de comida, sino también el acceso a Internet.

Como respuesta ante estas acciones, el Gobierno de Biden impuso sanciones al ministro de Defensa de Cuba para restablecer el acceso a Internet y permitir que los cubano-americanos envíen dinero a sus familias sin que el gobierno expropie una parte. Mientras, multitudes están llegando a la Casa Blanca para exigir más presión contra el régimen comunista.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha señalado que ni el socialismo ni el comunismo son sistemas deseables y ha arremetido contra el régimen en Cuba. No obstante, deberá enfrentar cómo dentro de su propio partido tiene promotores de dichas ideologías, siendo Bernie Sanders y Alexandria Ocasio Cortez los más destacados.

Es más, cuando Biden llamó dictador a Nicolás Maduro se tuvo que enfrentar a sus propios votantes que lo consideran un líder elegido democráticamente.  Por ahora, el levantamiento civil en Cuba servirá para transparentar a los políticos regionales y su visión respecto a lo que sucede en los países empobrecidos por el socialismo.

Mamela Fiallo Flor – Panampost.com