Redacción BLes– Las regulaciones propuestas por el presidente Trump en junio pasado para reformar las visas H-1B, que permiten a las compañías estadounidenses contratar mano de obra extranjera con sueldos más bajos que los que pagarían a un americano, avanzan sin trabas, reportó Breitbart.

Un alto funcionario que habló con Breitbart dijo que el proceso regulatorio está avanzando rápidamente sin encontrar ningún obstáculo y que la totalidad de las metas que Trump anunció en junio pasado, siguen en pie.

Las visas H-B1 les permiten a las principales compañías estadounidenses emplear extranjeros (outsourcing) con sueldos más bajos y en condiciones menos desafiantes en términos de posibles litigios de sus empleados, pedidos de vacaciones, demandas sindicales, quejas por el ambiente laboral, etc. 

Las regulaciones propuestas por el presidente apuntan a reducir las categorías de trabajos donde las compañías puedan usar mano de obra extranjera, generando puestos de trabajo para los estadounidenses en estas especialidades y aumentando los salarios promedios de los mismos.

Inicialmente el programa se utilizó por compañías de tecnología para contratar y entrenar gente para trabajos de software de baja complejidad y rutinario. Pero luego el programa se extendió hacia trabajos costeros en ciencia, salud, administración, contabilidad, reclutamiento, marketing y otros trabajos de cuello blanco.

La población actual de trabajadores extranjeros con el programa de visas H-B1 es de 600.000 y anualmente ingresan unos 100.000.

El 22 de junio Trump firmó una orden ejecutiva para suspender la entrada de inmigrantes que podrían llegar a ocupar un puesto de trabajo, en vez de un residente americano en el contexto de la pérdida de trabajos causada por la pandemia. A partir de dicha orden ejecutiva, se iniciaron las conversaciones para reformar las condiciones actuales del programa de visas H-B1.

Otra gran fuente de outsourcing son las universidades, las cuales tienen la facultad de firmar los documentos de inscripción necesarios para que los extranjeros obtengan permisos de trabajo a través de los programas de Formación Práctica Curricular (CPT) y Formación Práctica Opcional (OPT) del gobierno. Entre estos dos programas, CPT y OPT, suman unos 400.000 puestos de trabajos que actualmente ocupan mano de obra extranjera. Estos programas también fueron reducidos drásticamente durante la presidencia de Trump.

América Primero

Trump dijo en marzo de 2016: “Terminaré para siempre con el uso de la H-1B como programa de mano de obra barata, e instituiré como un requisito absoluto el contratar primero a trabajadores americanos para cada visa y programa de inmigración. Sin excepciones”.

La medida ha sido bienvenida por varias organizaciones y sindicatos y La Coalición Americana de Trabajadores (AmWorkCo) publicó en su sitio web:

“AmWorkCo está encantada de que la reforma H-1B del DHS (Departamento de Seguridad Doméstica) incluya una definición más estricta de lo que es una ocupación especializada y una definición significativamente más estricta de lo que constituye un “empleador”, de modo que las prácticas de empleo en negro [los trabajadores de la H-1B] puedan ser restringidas y los ciudadanos estadounidenses puedan volver a obtener profesiones bien remuneradas.”

“Es bueno que Trump quiera tener esta regulación fuera e implementada antes de la elección”, comentó Kevin Lynn, fundador de U.S. Tech Workers.

Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com