Redacción BLes – Dos funcionarios que supervisan los campos de detención chinos en Xinjiang, donde se cometen brutales abusos contra minorías étnicas y religiosas, recibieron becas de estudio de la Universidad de Harvard, revela un informe.

Como reportó el Financial Times, un informe del Instituto Australiano de Política Estratégica [ASPI] con sede en Canberra, menciona que Yao Ning, quien es un secretario del partido del condado de Maralbeshi, estudió como becario en el Centro Ash para la Gobernanza Democrática e Innovación de la Universidad de Harvard entre 2010 y 2011. 

Según el reporte, Yao de 36 años, estudió en Harvard como parte de su doctorado en políticas públicas en la Universidad Tsinghua de China y completó sus estudios en 2014.

Más tarde fue designado por el Partido Comunista chino (PCCh) para el cargo de Secretario del pequeño condado de Maralbeshi en el que viven predominantemente uigur, y donde los investigadores de ASPI han identificado nueve centros de detención construidos o ampliados desde 2017.

“Meses antes de la llegada de Yao, las autoridades de Maralbeshi buscaron reclutar a 320 nuevos miembros del personal del campamento de reeducación”, agrega el informe.

Además revela que Yao fue uno de los 103 funcionarios que se reunieron con Xi Jinping en julio de este año, en el Gran Salón del Pueblo en Beijing, donde fue honrado entre otros como “secretario destacado del partido” en el condado. 

El puesto de secretario del partido en el ámbito del condado, es el puesto político de mayor jerarquía, lo que significa que Yao tiene la responsabilidad de los campos de detención locales.

Una investigación del 2020 de ASPI presentó una imagen satelital del enorme complejo carcelario con 6 torres de vigilancia, y que según indicó, “ha estado en funcionamiento durante todo el mandato de Yao”.

Otro de los funcionarios señalados es Erken Tuniyaz, quien cumple el segundo cargo más alto de la región de Xinjiang, detrás del secretario del partido, Chen Quanguo, y también fue becario del Centro Ash de Harvard durante 2012.

Tuniyaz defendió los campos de internamiento de los uigures en la región como “medidas antiterroristas y de desradicalización” en un discurso de febrero. 

En 2012, el Centro Ash de Harvard, publicó un artículo en el que daba la bienvenida a los dos funcionarios chinos y decía que Tuniyaz y un colega, “asistirán a clases en la Kennedy School y en toda la Universidad, y explorarán investigaciones que prometen nutrir sus carreras profesionales y enriquecer la cartera de estudios del Centro sobre innovación y gobernanza democrática”.

Además escribió que su programa de becarios “no solo equipa a la próxima generación de funcionarios chinos con la experiencia académica y gubernamental pertinente, el programa también sirve como un puente entre los EE. UU. Y China para la colaboración futura y el intercambio de conocimientos”.

El portavoz del Ash Center, Daniel Harsha, señaló que la escuela generalmente admite participantes de China y que “los candidatos para este programa solo fueron aceptados una vez que la embajada de Estados Unidos en Beijing completó con éxito el proceso de investigación de antecedentes”.

El régimen chino toma medidas extremas para evitar que se documente información precisa sobre la situación en Xinjiang, así que es difícil acceder a datos reales del número de personas encerradas en los campos de detención ilegales del PCCh.

Pero se estima que Xinjiang desde que comenzó su campaña de detenciones en 2017, podría haber encarcelado a más de 1 millón de uigures y otras minorías étnicas y religiosas, entre ellas practicantes de la disciplina espiritual milenaria, Falun Gong.

Vanesa Catanzaro – BLes

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