Redacción BLesDos mujeres estudiantes tibetanas fueron detenidas por la policía griega el domingo 17 de octubre, cuando intentaban colgar una pancarta en la Acrópolis de Atenas de Grecia, en protesta por los próximos Juegos Olímpicos (JJ.OO.) de invierno de Beijing 2022.

Tsela Zoksang de 18 años y Joey Siu exiliada de Hong Kong, de 22 años, ambas con ciudadanía estadounidense, son activistas miembros de la campaña “No a Beijing 2022”, acorde a lo que informa un comunicado de la organización Estudiantes por un Tíbet Libre.

Acorde a lo que reportó AP, las dos estudiantes y una tercera persona de la que no trascendió el nombre, ingresaron al predio arqueológico simulando ser visitantes turistas y tras subirse a un andamio, intentaron desplegar una pancarta, pero un policía se abalanzó sobre ellas y se la arrebató.

Seguidamente las estudiantes Zoksang y Siu consiguieron desplegar una bandera tibetana y una pancarta más pequeña en la que se leía: “Revolución de Hong Kong libre”, mientras gritaban frases como “Tíbet libre”, “Boicot a Pekín 2022” y “Sin libertad, no hay Juegos”. 

Tras el incidente que duró 10 minutos, la policía de Atenas llegó y rápidamente detuvo a las dos manifestantes.

El comunicado de la organización de estudiantes por un Tíbet Libre citó a Zoksang, quien manifestó que “Ha llegado el momento de que la comunidad internacional, y todas las personas con conciencia, se posicionen y boicoteen Pekín 2022; todo lo que no sea eso supondrá un claro respaldo al régimen genocida de China”.

En tanto Siu, en referencia a la postura neutral que ha mantenido el Comité Olímpico Internacional (COI), quien ha manifestado que no presionará a China por su historial de derechos humanos, añadió:

“El COI está enviando al mundo el mensaje de que está bien hacer la vista gorda ante el genocidio y los crímenes contra la humanidad en Hong Kong, Tíbet, Turkestán Oriental y Mongolia del Sur”.

Los Juegos de Invierno de Beijing se celebrarán del 4 al 20 de febrero de 2022, y los Juegos Paralímpicos del 4 al 13 de marzo.

El miércoles 13, John Coates, vicepresidente del COI, había rechazado los llamamientos de los grupos de derechos humanos y de autoridades de EE. UU., sobre que China debería ser cuestionada por las graves persecuciones que comete contra las minorías étnicas y religiosas.

“No tenemos la capacidad de ir a un país y decirles qué hacer. Todo lo que podemos hacer es otorgar los Juegos Olímpicos a un país, bajo las condiciones establecidas en un contrato de anfitrión … y luego asegurarnos de que se cumplan”, argumentó Coates a los periodistas en una conferencia de prensa en el Club Nacional de Prensa de Australia.

Son varios los grupos llaman a boicotear los JJ.OO. de Beijing 2022, en solidaridad a los millones de personas que son víctimas de trabajos forzados, en manos del Partido Comunista chino (PCCh).

Grupos de derechos humanos e investigadores independientes han sugerido que al menos un millón de uigures y miembros de otras minorías étnicas y religiosas, entre ellos practicantes de la disciplina espiritual Falun Dafa (también conocida como o Falun Gong), están siendo brutalmente perseguidos y encarcelados. 

Además de las detenciones masivas y la explotación laboral, el PCCh impone abortos forzados, esterilizaciones y métodos de control de la natalidad involuntarios, a los perseguidos. Y ejecuta uno de los hechos más aberrantes conocidos por la humanidad: la extracción forzada de órganos humanos a personas vivas para comercializarlos en el mercado de trasplantes.

Vanesa Catanzaro  – BLes.com

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