Redacción BLes – De acuerdo con un informe presentado el martes 13 de mayo por la organización hongkonesa, Observador de los Derechos Civiles (CRO por sus siglas en inglés), existen cerca de 45 testimonios que evidencian el trato irracional que las autoridades de la región autónoma han dado a los protestantes capturados.

Desde que se iniciaron las protestas en la Región Administrativa Especial de Hong Kong el año pasado, las masivas protestas lideradas por quienes defienden la democracia se han visto envueltas por confrontaciones intensas, dejando como resultado numerosos casos de abusos por parte de la autoridad que preocupan a los defensores de derechos humanos.

En ese sentido, la ONG CRO, que a su vez se encargada de supervisar el accionar de la policía denunció que varios de los protestantes capturados terminaron siendo objeto de agresiones serias, algunas de las cuales habrían violado las leyes internacionales de derechos humanos.

Según se dio a conocer en el informe titulado Protestas policiales en Hong Kong: tortura y trato o castigo cruel, inhumano o degradante, existen casos detallados de asalto severo, uso excesivo de la fuerza, acoso sexual, humillación verbal, amenazas de violencia y demoras en la asistencia médico o legal.

Entre las personas encuestadas 24 señalaron que recibieron tratos verbales fuertes por parte de la policía, 13 indicaron que fueron víctimas de la fuerza excesiva de las autoridades.

Otros 15 afectados dijeron que se les había denegado la asistencia médica inmediata, junto con 16 personas a quienes se les retrasó su derecho a un abogado; mientras que otros 13 denunciaron haber sido perjudicados por “asalto o lesiones graves” a mano de la policía.

Los enfrentamientos que han tomado lugar en la región administrativa y que al día de hoy continúan giran entorno a la polémica ley presentada el año pasado por la jefa ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam, la cual terminó siendo removida.

Dicho proyecto ley contaría como un esfuerzos de injerencia por parte del régimen comunista chino, bajo la idea de anexar a la excolonia británica al poder político de Beijing, por ende la crisis política generalizada que vive la ciudad se centra en los riesgos de una disminución de sus libertades.

De acuerdo con Hong Kong Free Press, la policía ha justificado en varias ocasiones su accionar argumentando que están “obligados” a usar la cantidad de fuerza necesaria cuando se enfrentan a actividades ilegales.

Actualmente se espera que la Comisión Independiente de Quejas de la Policía de Hong kong (IPCC por sus siglas en inglés) publique los resultados de la investigación sobre el manejo de las protestas del año pasado por parte de las autoridades.

Por otro lado, entre los testimonios recogidos por la CRO se encuentran también el de siete personas anónimas que fueron víctimas de asalto físico agravado.

En uno de los casos presentados un hombre alegó que mientras estaba rodeado por 15 oficiales de escuadrones tácticos fue golpeado alrededor de sus “articulaciones de los dedos, brazo, pelvis, muslo y cabeza repetidamente” con porras.

De acuerdo con los informes, durante la detención los oficiales lo obligaron a ingerir objetos duros y le indicaron que debía tragarse su propio vómito, por otro lado denunció que uno de los policías colocó un ladrillo sobre sus pertenencias e hizo que se agachara ubicando su cabeza cerca de sus muslos por lo menos durante 15 minutos mientras le gritaba repetidamente.

Como ha informado Hong Kong Free Press, otro hombre denunció que después de haber sido sometido por la policía, uno de los oficiales lo agarró por el cuello y lo presionó durante unos 15 a 50 segundos hasta que se estaba quedando sin aire, provocando que tuviera náuseas.

Algunos otros testimonios denunciaron supuestos casos de oficiales que habrían agarrado sus genitales. Según el Observador de los Derechos Civiles, los hallazgos serán compartidos con las Naciones Unidas y los grupos internacionales de la sociedad civil.

En un comunicado realizado en conjunto por los fundadores de CRO, Icarus Wong y Andrew Shum, pidieron a las autoridades una investigación relacionada a las quejas por mala conducta de los oficiales.

“Instamos al gobierno de Hong Kong a establecer un mecanismo de denuncias policiales totalmente independiente, iniciar investigaciones sobre actos de tortura o malos tratos, enjuiciar debidamente a los perpetradores con el castigo apropiado y proporcionar una reparación completa a las víctimas”, expresaron.

Por su parte el miércoles tres relatores especiales de la ONU instaron a las autoridades de Hong Kong a suspender el enjuiciamiento penal de 15 activistas prodemocráticos, quienes fueron arrestados el mes pasado tras ser señalados de “organizar y participar en actividades ilegales”.

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