Redacción BLesEl líder en retiro del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro, prometió hace una década que transformaría la economía de la isla, pero sus transformaciones prácticamente no existieron y las que hubo, no generaron cambios significativos en la vida de los ciudadanos. Ante la preocupante crisis que padece el país, se convocó a su octavo congreso desde la Revolución de 1959, de donde se espera que surjan nuevas medidas de impacto.

La crisis económica que padece Cuba, que incluye la escasez de los bienes más básicos, parece no encontrar soluciones, y dentro de este catastrófico escenario las autoridades han convocado este fin de semana a su octavo congreso desde la Revolución de 1959, donde sin duda se hablará de estas cuestiones.

El congreso del 16 al 19 de abril se produce en un momento en que los cubanos luchan contra el empeoramiento de la escasez generalizada de productos básicos, incluidos alimentos y medicinas, después de que una crisis de liquidez se agravara por la pandemia provocada por el virus PCCh, reportó Reuters.

En la reunión se podrían dar pistas sobre el camino de la reforma que se avecina, dijeron los analistas. Pero muchos cubanos dicen que no tienen esperanzas de que cambie mucho en el corto plazo. 

Las pautas en torno a los primeros pasos para abrir la economía, anunciadas en 2011, no se han cumplido prácticamente en lo más mínimo, por más que el Partido afirma lo contrario.

“Mucha de mi generación se siente frustrada con el ritmo del cambio”, dijo Jorge Quintana, de 35 años, un residente de La Habana que hace una cola de horas en busca de detergente. “Muchos han emigrado en busca de un nuevo camino”.

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La mayoría de los expertos dicen que las reformas se han visto socavadas por intereses de ideólogos burocráticos creados dentro del partido. El congreso marcará el final de la era de Castro cuando Raúl Castro, de 89 años, hermano del fallecido líder revolucionario Fidel, renuncie como secretario del partido, el cargo de mayor poder en Cuba. Los más optimistas lo ven como una oportunidad para renovar los aires dentro de la política cubana.

Se espera que el presidente Miguel Díaz-Canel lo reemplace.

“Si se le otorga al presidente Miguel Díaz-Canel el cargo de secretario del partido, fortalecerá su capacidad para tomar decisiones y podría ser un buen augurio para reformas más expansivas”, dijo Carlos Saladrigas, presidente del Grupo de Estudio de Cuba, integrado por cubanoamericanos empresarios a favor del compromiso con su patria.

“Sin embargo, si se nombra a alguien más, especialmente de la ‘vieja guardia’, posiblemente indicaría un mayor estancamiento económico”, agregó.

Paralelamente, el pueblo cubano pareciera estar perdiendo el miedo al régimen y las protestas contra la tiranía están llenando las calles de La Habana, como nunca había sucedido antes. 

Cuando la policía intentó llevarse detenido a un rapero conocido por su crítica a la tiranía a comienzos de abril, los vecinos lo defendieron e impidieron la privación de su libertad.

«¡Se acabó!», dice el coro de la canción Patria y Vida compuesta por varios autores, entre ellos Maykel Osorbo, habitante del barrio San Isidro, uno de los más pobres de La Habana.

Y esto fue precisamente lo que sucedió en el momento en que los oficiales intentaron detener al joven cubano. La isla fue otra vez protagonista de un suceso poco frecuente en Cuba: una protesta contra el gobierno.

Pues los vecinos del rapero no solo impidieron la detención de Osorbo, sino que además decenas de personas lo custodiaron hasta la sede del Movimiento San Isidro, compuesto por jóvenes artistas que luchan por la libertad de expresión.

Una vez ahí armaron una protesta callejera dotada de consignas contra el régimen, a favor de un cambio de sistema.

 Andrés Vacca– BLes.com