A pesar de que Bielorrusia movió a los migrantes a establecimientos más lejos de la frontera, Polonia continúa denunciando intentos de cruce ilegal y ataques a los agentes fronterizos.

La situación en la frontera entre Polonia y Bielorrusia se vuelve cada día más tensa. Esta semana, el primer ministro polaco, Mateus Morawiecki, hizo una presentación fromal, junto con los gobiernos de Lituania y Letonia, para invocar el articulo número 4 de la OTAN.

Después de semanas de tensión luego de que la dictadura bielorrusa haya liberado refugiados sirios, iraquíes y afganos en la frontera con Polonia, ya se han producido distintos enfrentamientos entre los agentes fronterizos de Kuznika y los inmigrantes.

“No es suficiente que expresemos públicamente nuestra preocupación: ahora necesitamos pasos concretos y el compromiso de toda la alianza” sostuvo el primer ministro en declaraciones con la agencia de noticias polaca PAP.

Los inmigrantes musulmanes están armados con piedras, palos y hasta boleadoras, presuntamente provistas por el régimen de Alexander Lukashenko, quien continúa usando a los migrantes como arma de guerra.

Luego de que Polonia haga el pedido a la OTAN, la saliente canciller alemana Angela Merkel llamó a Lukashenko, con quien aparentemente habló por largas horas, y negociaron que Alemania tomaría a todos estos migrantes.

Cabe recordar que estas personas son levantadas por aerolíneas rusas de Siria, Irak, Afganistán y el Líbano y son llevadas a Bielorrusia, donde las autoridades del gobierno de Putin les garantizan que las llevarán a la frontera, y si logran entrar a Polonia, automáticamente se convertirán en refugiados europeos.

Miles de estos migrantes, todos provenientes de Medio Oriente o África, acampan en la frontera con Polonia porque el gobierno de Morawiecki ha decidido que no dejarán pasar “ni a un solo indocumentado”. La Unión Europea asegura que es la venganza de Lukashenko por las sanciones impuestas a su régimen tras la brutal represión de las protestas contra su dictadura el año pasado.

La prensa estatal de Bielorrusia dijo que Lukashenko y Merkel “acordaron que el problema en su conjunto se llevará al nivel de Bielorrusia y la Unión Europa, en negociaciones por la pacificación de la situación“.

El portavoz de Merkel, Steffen Seibert, dijo que la líder alemán había “subrayado la necesidad de brindar atención humanitaria y opciones de retorno para las personas afectadas” durante la llamada.

Según trascendió, Merkel también llamó a las autoridades polacas, y les ofreció pagar hasta el 5% de la construcción del muro fronterizo que Polonia está construyendo en la frontera con Bielorrusia, a cambio de que deje pasar una “cuota” de inmigrantes de Bielorrusia. La respuesta de Polonia fue negativa.

¿Qué establece el artículo 4 de la OTAN?

En palabras textuales, el artículo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), alianza militar integrada por treinta países entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Italia y la misma Polonia, establece: “Las partes se consultarán cuando, a juicio de alguna de ellas, se vea amenazada la integridad territorial, la independencia política o la seguridad de alguna de las partes”.

Aunque este artículo hace referencia a consultas, cabe destacar que esto se vincula a un tipo de diálogo que se establece para responder militarmente ante situaciones de emergencia. Según señala Sherrod Bumgardner en la revista de Derecho Internacional de la Universidad de Emory (EE.UU.), ya en 1954 el primer secretario general de la OTAN, Lord Ismay, destacó que las consultas previstas en el artículo 4 eran concebidas como una suerte de medida disuasiva previa a un ataque armado.

Hasta el momento, este artículo solamente se ha utilizado en cuatro ocasiones. Una por Turquía en la guerra con Irak de 2003, otra en junio de 2012 luego de que Siria derribase un avión militar turco, en octubre de ese mismo año luego de los ataques sirios a Turquía y en febrero de 2020 cuando el Ejército turco lanzó una ofensiva al nordeste de Siria.

Más allá de estas aplicaciones, existió otra situación en donde estuvo a punto de ponerse en marcha este artículo. En el 2014, más específicamente en marzo, Letonia, Lituania y Polonia convocaron a una reunión en respuesta a la crisis de Crimea, cuando Rusia anexó un pedazo de territorio de Ucrania por la fuerza. Sin embargo, Putin intercedió desescalando la situación y el protocolo no fue activado.

Quien también se expresó sobre esta situación fue Marcin Pryzdacz, el viceministro de Relaciones Exteriores polaco. Sostuvo que están analizando constantemente la posibilidad de utilizar el artículo 4, pero que tienen presente que el siguiente paso es el artículo 5. Este apartado se vincula a solicitar directamente apoyo a las fuerzas armadas de la OTAN, para que envíen regimientos de solados.

Distintos funcionarios de la Unión Europea ya han advertido sobre la posibilidad de una escalada por la crisis migratoria. Esta ha sido considerada como una forma de “guerra hibrida” por parte de Lukashenko, quien prácticamente no tiene ejército para desarrollar una guerra convencional, pero utiliza elementos desestabilizadores como los inmigrantes para avanzar.

Bielorrusia contrataca

La respuesta de Lukashenko no se hizo esperar. Mientras Polonia consulta con sus aliados sobre el accionar de los artículos de la OTAN, Bielorrusia realizó amenazas con cortar el suministro de gas a los países europeos en respuesta a las posibles sanciones de la Unión Europea.

El dictador bielorruso sostuvo indignado: “Estamos calentando a Europa y amenazan con cerrarnos la frontera”. Y agregó: “¿Y si les cortamos el gas? Por lo tanto, recomiendo que los líderes de Polonia, Lituania y las demás personas sin cabeza piensen antes de hablar”.

En vísperas del invierno, el almacenamiento de gas en Europa es el menor en 10 años. Actualmente los sitios de almacenamiento están cerca al 72%, en comparación al 94% del año pasado. Cabe destacar que estos almacenamientos se utilizan como amortiguador en momentos de gran demanda y escasez de suministro, pero por cuestiones ambientales, las reservas fueron reducidas y podrían no durar todo el invierno.

Los suministros de Rusia están dentro de las negociaciones como una solución para la escasez, pero gran cantidad pasa por el gasoducto de Yamal-Europa, que atraviesa distintos países para llegar a Europa, entre ellos Bielorrusia. Este gasoducto transporta alrededor de una quinta parte de todo el gas de Rusia a Europa.

Más allá de esta amenaza, el presidente de Bielorrusia siguió aumentando la apuesta. Lukashenko también advirtió sobre una posible obstaculización a los camiones que abastecen con mercaderías de la Unión Europea al mercado ruso. Sin embargo, esta medida no logró suficiente eco internacional y, por el momento, quedó sin efecto.

¿Cómo está la situación en la frontera polaca-bielorrusa ahora?

La situación es cada vez más tensa. Recientemente, un grupo utilizó troncos de árbol como ariete y lanzó piedras contra los agentes fronterizos. Mientras que otro grupo de personas hizo lo mismo con botellas. La respuesta de Polonia llegó con cañones de agua y gases lacrimógenos.

“Nuestras fuerzas utilizaron gases lacrimógenos para sofocar la agresión de los migrantes”, sostuvo el Ministerio de Defensa polaco, a cargo de Mariusz Błaszczak. Además, agregó que uno de los agentes tuvo que ser hospitalizado con heridas graves tras recibir un impacto en la cabeza, junto a otros seis integrantes heridos de menor gravedad.

La policía regional polaca de Podlasia informó que, además de los heridos, también existieron 161 intentos de cruzar la frontera solamente esta semana, los cuales fueron detenidos.

La tensión es tal que el gobierno polaco buscará construir un muro en su frontera con Bielorrusia. El mismo sería construido en diciembre y tendría una extensión de 180 km de largo y cinco metros de altura.

Además, esta valla contará con cámaras con detectores de movimiento, alambre de púas, torres integradas y costaría aproximadamente 320 millones de euros.

Ambos países buscarán resolver su situación. Sin embargo, en el gobierno de Polonia ya están preparados para lidiar con este escenario durante años. “La situación en la frontera polaca-bielorrusa no se resolverá fácilmente. Tenemos que prepararnos para meses, incluso años”, aseguró Blaszczak, en un reportaje con la radio pública PR1.

Tadeo Pittari – Derechadiario.com.ar

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