Redacción BLesUna investigación reciente sobre la escandalosa evasión fiscal internacional conocida como Cum-Ex, revela que las pérdidas causadas a Estados Unidos y al menos a 11 países europeos podrían casi que triplicarse superando los 175.000 millones de dólares. 

El fraude lo cometieron los inversores que poseían acciones y las distribuyeron entre ellos de tal manera que confundieron a las autoridades fiscales con respecto a quiénes eran los propietarios reales, lo que les permitía obtener devoluciones que superaron los impuestos pagados por ellas, de acuerdo con el medio alemán Spiegel del 21 de octubre.  

Si bien los primeros  cálculos estimaron que las pérdidas causadas eran de alrededor de 60.000 millones de dólares, los resultados de las investigaciones realizadas por 15 medios internacionales casi que triplicaron esa cifra. 

En los cálculos intervinieron expertos de la Universidad de Mannheim, en Alemania en colaboración con el grupo alemán sin ánimo de lucro Correctiv.

Aunque el fraude se cometió durante décadas recién se hizo público en el año 2018. El Tribunal Federal de Justicia (BGH) alemán dictaminó que las transacciones de acciones de Cum-Ex deben ser consideradas como evasión fiscal en Alemania y, por tanto, delitos castigables.

En este sentido, al menos 1.000 personas son investigadas entre personal bancario junior y senior, abogados y corredores de bolsa. 134 de ellos son británicos. 

Alemania podría haber perdido alrededor de 42.000 millones de dólares a causa de esa estratagema. Países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Dinamarca, Francia, Bélgica, Italia, España y Austria también fueron defraudados, según BBC. 

Desde el punto de vista de uno de los acusados de enriquecerse con este tipo de fraude, el banquero de inversiones Sanjay Shah que ahora vive en Dubai, sus operaciones no fueron fraudulentas, 

“Si hubiera un gran cartel en la calle que dijera ‘por favor, sírvase usted mismo’, entonces yo u otra persona iría a servirse”, declara Shah, a modo de justificación. 

Shah y sus asociados fueron acusados por Dinamarca por un presunto fraude fiscal de 2.110 millones de dólares, en otro caso. 

El grupo Correctiv explica: “Shah figura desde hace mucho tiempo entre los ganadores de un juego enorme, y probablemente fraudulento, en el que una red de bancos, consultores e inversores utilizó trucos, ventas en corto y sofisticados patrones de negociación para estafar miles de millones de los fondos públicos”.

Y agrega: “Con pocas excepciones, muchos países les dejaron actuar con impunidad. Los defraudadores operan en un mercado rápido y globalizado con reglas muy complejas. Al mismo tiempo, hay autoridades sobrecargadas, procedimientos engorrosos, estructuras rígidas y un mosaico de responsabilidades administrativas”.

Una extensión de ese comportamiento en el que la evasión de impuestos se aprovecha a gran escala es la que representan los llamados paraísos fiscales, en donde las legislaciones propician la atracción de las grandes fortunas de las personalidades mundiales, que quieren poseer más sin pagar impuestos en sus respectivos países de origen. 

A principios de este mes, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por la sigla en inglés), reveló los resultados de su monumental trabajo llamado “Papeles de Pandora”, en el que analizaron unos 12 millones de documentos. 

Este trabajo permitió descubrir los procedimientos seguidos por al menos 336 políticos, celebridades, líderes religiosos y narcotraficantes de 90 países para ocultar sus inmensas fortunas, y evadir impuestos.

José Hermosa – BLes.com

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