Redacción BLesTras el lanzamiento de un nuevo misil hipersónico desde Corea del Norte, los gobiernos de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón criticaron la acción por considerarla una amenaza para la paz regional. 

La poderosa detonación fue detectada desde varios países, y la agencia estatal de noticias de Corea del Norte, KCNA, informó de ella sin determinar el lugar exacto, afirmando que había alcanzado el objetivo propuesto, de acuerdo con Reuters del 6 de enero.

Esta es la segunda prueba que el autoritario país efectúa desde septiembre, cuando lanzó el primer misil de estas avanzadas características, sumándose las principales potencias militares del mundo que ya lo habían desplegado.

Los grandes proyectiles hipersónicos requieren menor altura en su trayectoria y pueden avanzar a velocidades que superan más de cinco veces la velocidad del sonido, lo que equivale a unos 6.200 km por hora.

Además de la extraordinaria rapidez su capacidad de maniobra le permite combinar “un vuelo de salto de planeo de varios pasos y una fuerte maniobra lateral”, expresó KCNA.

La agencia norcoreana de noticias detalló que el misil hipersónico, tras separarse del cohete propulsor, maniobró 120 km lateralmente antes de “alcanzar con precisión” un objetivo a 700 km de distancia.

“Mi impresión es que los norcoreanos han identificado los proyectiles hipersónicos como un medio cualitativo potencialmente útil para hacer frente a la defensa antimisil”, manifestó Ankit Panda, investigador principal de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional.

En la imparable carrera armamentística internacional, estos misiles buscan acortar el tiempo de reacción del que pueda disponer el país atacado y derrotar los mecanismos tradicionales de interceptación.

En apoyo a sus sistemas de defensa, Estados Unidos construyó en Alaska un enorme radar de largo alcance, de 1.500 millones de dólares que, según dice, puede rastrear misiles balísticos y armas hipersónicas de países como Corea del Norte.

Por otro lado, a pesar del aparente poderío militar que despliega el autoritario gobierno norcoreano, algunas fuentes perciben que la situación interna no es la más favorable, dado que a las privaciones de alimentos que padecen sus habitantes, se suman reiterados actos de atropellos y sublevación militar. 

De esta manera se expresó un funcionario militar norcoreano no identificado, citado por Radio Free Asia (RFA).

“Las palizas en el ejército se han vuelto más graves en estos días, y el problema está directamente relacionado con las malas condiciones de vida de los soldados, ya que el gobierno les proporciona cada año menos”, relató la fuente. 

Y agregó: “En los últimos tres meses de 2021, hasta 10 soldados se han enfrentado violentamente a sus superiores en todo el país”.

En uno de los casos: “A finales de noviembre, un oficial de nivel de compañía de la 45ª División del 9º Cuerpo pidió varias veces a su batallón superior que le dejara ayudar a resolver un problema familiar y ocuparse de su propio problema de salud personal, pero al ser ignorado, se enfrentó a su superior con un arma mientras estaba borracho”, detalló.

En otros casos, los miembros de ejército optan por el suicidio: “A principios de este mes, en una unidad dependiente del III Cuerpo, un oficial de nivel de compañía tuvo un problema personal y apeló a un superior para que le ayudara a resolverlo”, siguió relatando el militar norcoreano anónimo.

Y concluyó diciendo: “Pero cuando el oficial superior lo ignoró, el oficial de nivel de compañía intentó suicidarse con un cable de comunicación alrededor del cuello”.

José Hermosa – BLes.com

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