Redacción BLesEl especialista alemán en microbiología y epidemiología, Dr. Sucharit Bhakdi, enfatizó en los peligros que implica la polémica vacuna contra el virus PCCh (Partido Comunista de China) cuando se le aplica a los niños.

En su concepto, las vacunas de todas las marcas hacen que el sistema inmunológico “explote en acción para combatir al virus”, lo que simultáneamente dispara la formación de trombos sanguíneos, con efectos que pueden causar la muerte, de acuerdo con un video publicado el 29 de mayo. 

“Siempre hemos tenido la profunda preocupación de que esta explosión pone en marcha una reacción en cadena que acelera la formación de coágulos de sangre en sus vasos, coágulos que nadie puede ver, pero que se pueden sentir si se forman en el cerebro”, advirtió Bhakdi.

Y agregó: “[la persona vacunada] tendrá terribles dolores de cabeza, náuseas, vómitos, parálisis, todas las cosas que tantas personas han estado reportando”.

Asimismo, informó que para detectar los trombos se aplica una prueba no invasiva, utilizada para el diagnóstico de trombos auriculares izquierdos, llamada D-Dimer.

“Ahora un número de médicos alemanes ha estado midiendo los D-Dimers en la sangre de los pacientes antes de la vacunación y días después de las vacunas, y con respecto a los síntomas acaban de descubrir que el desencadenamiento de la formación de coágulos es un evento muy común con todas las vacunas”, alertó Bhakdi.

Con consecuencias terribles: “Lo que significa que cuando uno se pone esta vacuna está permitiendo que su cuerpo desencadene la reacción que es potencialmente letal”

Y advierte: Por lo tanto, aconsejo encarecidamente a la gente que no se ponga la vacuna, si quiere como adulto puede hacerlo, pero debe darse cuenta de que está sufriendo una amenaza”.

Pero condena hacerlo con los niños por encontrarse indefenso: “No se la ponga a los niños porque no tienen absolutamente ninguna posibilidad de defenderse por sí mismos, si se la pone a su hijo está cometiendo un crimen”. 

Advertencias urgentes similares a la de Bhakdi son emitidas por especialistas médicos de todo el mundo, con mucha frecuencia, por lo que un alto porcentaje de la población mundial se niega a aplicarse el tratamiento médico que llaman vacuna, nombre inexacto porque no está autorizada por completo. 

Hasta ahora solo se trata de un proyecto de medicina en etapa experimental que recibió una autorización de emergencia. 

En este sentido es muy marcada la tendencia de los japoneses, en donde la campaña de vacunación tan solo abarca al 1% de su población de alrededor de 130 millones de habitantes.  

Es de tener en cuenta también que el impacto del virus PCCh ha sido mucho más leve en Japón que en la mayoría de los países, con solo 640.000 casos y 10.900 muertes desde principios de 2020, según los datos de la revista Science de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, publicados el 13 de mayo. 

Tanto la campaña de inmunización como el enfoque regulador de Japón han sido muy cautelosos, y hasta ahora solo se ha autorizado una vacuna, producida por Pfizer y BioNTech. El Ministerio de Sanidad se ha mostrado consciente de los problemas pasados con los efectos secundarios de las vacunas.

Asimismo, las cuarentenas han sido muy suaves y el mes pasado se levantaron por completo. Por otro lado, el gobierno exige estudios especiales  para su población, por ejemplo en cuanto a las dosis, teniendo en cuenta que el peso promedio de un estadounidense adulto es del doble comparado con el de una mujer japonesa promedio. 

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Advertencias urgentes similares a la de Bhakdi son emitidas por especialistas médicos de todo el mundo, con mucha frecuencia, por lo que un alto porcentaje de la población mundial se niega a aplicarse el tratamiento médico que llaman vacuna, nombre inexacto porque no está autorizada por completo. 

Hasta ahora solo se trata de un proyecto de medicina en etapa experimental que recibió una autorización de emergencia. 

En este sentido es muy marcada la tendencia de los japoneses, en donde la campaña de vacunación tan solo abarca al 1% de su población de alrededor de 130 millones de habitantes.  

Es de tener en cuenta también que el impacto del virus PCCh ha sido mucho más leve en Japón que en la mayoría de los países, con solo 640.000 casos y 10.900 muertes desde principios de 2020, según los datos de la revista Science de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, publicados el 13 de mayo. 

Tanto la campaña de inmunización como el enfoque regulador de Japón han sido muy cautelosos, y hasta ahora solo se ha autorizado una vacuna, producida por Pfizer y BioNTech. El Ministerio de Sanidad se ha mostrado consciente de los problemas pasados con los efectos secundarios de las vacunas.

Asimismo, las cuarentenas han sido muy suaves y el mes pasado se levantaron por completo. Por otro lado, el gobierno exige estudios especiales  para su población, por ejemplo en cuanto a las dosis, teniendo en cuenta que el peso promedio de un estadounidense adulto es del doble comparado con el de una mujer japonesa promedio.

José Hermosa – BLes.com

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