Desde 1998 la comunidad científica logró identificar vibraciones sonoras que la Tierra emite a baja frecuencia, un fenómeno que es el resultado de una constante expansión y contracción de la misma y se conocen como “oscilaciones libres” registradas  a través de sismómetros, ahora las investigaciones han arrojado nueva información.

Los sismólogos afirman que en la Tierra ha tomado lugar una cantidad de fenómenos que contribuyen a posibles explicaciones que dan razón a los zumbidos, tales como el movimiento de las olas en las profundidades del océano o los cambios atmosféricos.

Sin embargo el estudio de las emisiones capturadas por medio de los sismómetros en tierra no tiene la capacidad de lograr un registro claro de la actividad de las vibraciones, dada las diferencias y la información recolectada de los sismómetros ubicados en el lecho marino se distorsiona debido a la cantidad de movimiento que hay este hábitat.

Los Investigadores del Institute of Earth Physics de París, dirigidos por Martha Deen, han conseguido rastrear datos más precisos luego de llevar a cabo entre 2012 y 2013, la observación de 57 estaciones de sismómetro ubicadas en las profundidades del océano índico al este de Madagascar.

De esas estaciones sustrajeron 2 que obtuvieron los datos más precisos y procedieron a descartar cualquier tipo de interferencia.

En el proceso de selección de los elementos a estudiar, eliminaron las ondas de infragravedad oceánica, las corrientes del fondo marino y cualquier posible falla técnica que interfiriera, el resultado fue la vibración de la tierra, que más tarde combinaron con los sonidos captados por los sismógrafos terrestres y coincidieron.

De acuerdo con los resultados identificaron que la frecuencia de la tierra alcanza picos entre 2.9 y 4.5 milihercios aproximadamente 10.000 veces por debajo del umbral del oído humano cuya escala de referencia es los 20 Hz.

Con los hallazgos también determinaron que la turbulencia atmosférica sólo en parte tenía incidencia sobre las vibraciones.

Como conclusión del estudio se aprobó la validez de los instrumentos empleados para el registro de las oscilaciones libres permanentes de la tierra, además de la posibilidad de implementar un mapeo más exacto de las superficie terrestre, una tarea que comunmente realizan por medio de la evaluación de los terremotos, algo que está sujeto a periodos de actividad sísmica.

Hay muchos fenómenos que ocurren en el planeta que desafían nuestros conocimientos o que no se pueden explicar con claridad.