Redacción BLesPoco después del atentado del 11 de septiembre de 2001, Joe Biden, por ese entonces senador, exigió que Estados Unidos enviara a Irán un cheque de 200 millones de dólares y sin condiciones financiado por los contribuyentes mientras transitaban su luto, según un informe de Politico.

“Me parece que este sería un buen momento para enviar, sin condiciones, un cheque de 200 millones de dólares a Irán”, dijo Biden. En ese entonces, dicha sugerencia no fue bien recibida y algunos de los funcionarios respondieron: “Creo que lo devolverán”.

A pesar de ello, Biden no desistió de la idea de que EE. UU. se acerque a Irán.

Casi dos meses después de que Bush incluyera a Irán en el “Eje del Mal”, Biden habló ante el Consejo Americano-Iraní, pidiendo que Estados Unidos hiciera propuestas positivas a Irán sin esperar mucho a cambio. El objetivo, señaló, era forjar una relación diplomática entre EE. UU. e Irán en medio de luchas internas entre los partidarios de la línea dura -caracterizados por ser antiestadounidenses y tener más influencia en el poder- y los reformistas o moderados en el gobierno de Irán. En ese discurso, Biden sugirió lo siguiente: “creo que Estados Unidos tendrá que facilitar en última instancia un cambio de régimen en Irak”.

A lo largo del año siguiente, a medida que se intensificaba la lucha entre ambos grupos dentro del gobierno de Irán, Biden y otros legisladores estadounidenses buscaron posibles aperturas diplomáticas con el objetivo no tan sútil de ayudar a los reformistas moderados. “Está claro que hay elementos importantes hoy en día en Irán que creen que necesitan una relación más normalizada con Estados Unidos para poder desarrollar su potencial económico y político en el mundo”, dijo Biden según The Washington Post.

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Sin embargo, el plan del entonces senador no dio los resultados esperados.

En enero de 2004, Biden se reunió con el entonces ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kamal Kharrazi, al margen del Foro Económico Mundial de Davos (Suiza). En esa época un grupo de asesores en el Congreso, incluído un asesor de Biden, estuvieron a punto de visitar Irán para sentar las bases de un viaje posterior de los mismos legisladores. Pero los funcionarios iraníes echaron por tierra el plan, según un informe de Forward.

Al final los partidarios de la línea dura de Irán superaron a los reformistas en los años siguientes, y Mahmud Ahmadineyad fue elegido presidente de Irán. La creciente violencia en Irak aumentó las tensiones, ya que Irán, a través de sus vínculos políticos y militares, parecía decidido a garantizar que los musulmanes chiítas dominaran el gobierno del país vecino. Al mismo tiempo, los avances nucleares de Irán suscitaban aún más preocupación internacional.

En varios foros, Biden insistió en que Estados Unidos no debería presionar para lograr un cambio de régimen en Irán, pero que debería coordinarse con los países europeos para que hablaran con Teherán (Capital de Irán) y frenar su programa nuclear.

Además, votó en contra de una resolución del Senado que instaba a Bush a calificar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán como grupo terrorista, diciendo que no quería que Bush lo utilizara como justificación para la guerra con Irán. Y siguió presionando para que, sin recurrir a la fuerza militar, Irán detenga su programa nuclear.

Biden abandonó la carrera presidencial de 2008 relativamente pronto, pero en una audiencia de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado celebrada pocas semanas antes de que Barack Obama lo eligiera como su vicepresidente, pidió que Estados Unidos utilizara tanto las negociaciones como las sanciones para engatusar a Irán y lograr un acuerdo nuclear.

“Una presencia diplomática aumentaría nuestro conocimiento de las fuerzas que actúan dentro de Irán. Nos daría una mano diplomática más fuerte para jugar y disminuiría las posibilidades de un error de cálculo”, declaró.

En 2015 cuando Biden era vicepresidente, el gobierno de Barack Obama firmó un controvertido acuerdo nuclear con Irán, un acuerdo que luego abandonó el gobierno de Trump cuando Irán no cumplió con las estipulaciones del acuerdo.

Como señala The Daily Wire, “algunos expertos creen que Irán nunca cumplió realmente con los límites establecidos por la administración Obama, y la administración Trump abandonó el acuerdo y volvió a imponer sanciones a la dictadura religiosa en 2018”.

“Este fue un horrible acuerdo unilateral que nunca, nunca debería haberse hecho”, dijo el entonces presidente Donald Trump sobre el acuerdo. “No trajo la calma, no trajo la paz, y nunca lo hará”.

El gobierno de Obama-Biden también dio notablemente a Irán 1.700 millones de dólares en enero de 2016.

“El 17 de enero de 2016, el día después de que cuatro detenidos estadounidenses, entre ellos Jason Rezaian de The Washington Post, fueran liberados, un avión jumbo que llevaba 400 millones de dólares en euros, francos suizos y otras monedas aterrizó en Teherán”, informó The Washington Post. “Ese dinero era supuestamente el pago parcial de una reclamación pendiente de Irán por equipos militares estadounidenses que nunca fueron entregados. Poco después, le siguieron 1.300 millones de dólares en efectivo”.

Yamila Cortez – BLes.com