Redacción BLesEl presidente Joe Biden inauguró el jueves la cumbre por el cambio climático organizada por la Casa Blanca con un polémico discurso llamando a cumplir con la criticada agenda ambientalista de izquierda. Entre sus palabras de apertura, prometió que Estados Unidos reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero en un 50 por ciento desde los niveles de 2005 para 2030.

El jueves comenzó la primera cumbre por el cambio climático organizada por la Casa Blanca, luego de que el expresidente Trump se retirara del Acuerdo de París, denunciando exigencias incumplibles que podrían afectar gravemente la economía de Estados Unidos y Occidente mientras permitía el crecimiento sin restricciones de otros competidores como China.

Para sorpresa de varios, Biden comprometió a los Estados Unidos a un objetivo extremo, que en caso de cumplirse realmente, requerirá cambios radicales en los sectores de energía y transporte de Estados Unidos, que podrían provocar una profunda crisis económica sin precedentes tanto en los Estados Unidos como en los países asociados a su economía.

La promesa de Biden es aún más profunda para el 2050: “Estos pasos pondrán a Estados Unidos en el camino de una economía de emisiones netas cero para 2050 a más tardar”.

El polémico objetivo de la Casa Blanca de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 50% y un 52%, a partir de una línea de base de las emisiones de 2005, es casi el doble del objetivo establecido por la administración Obama en 2015.

Un funcionario de la administración, informó a Usa Today que no hay aún un plan definido sobre cuales serán los pasos a seguir para cumplir con semejante propósito. 

“Vemos múltiples caminos para alcanzar este objetivo”, dijo el funcionario de modo ambiguo, pero señaló que Biden se comprometió a hacer que el sector eléctrico de EE. UU. esté 100% libre de contaminación por carbono para 2035.

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La cumbre virtual tiene como objetivo renovar el liderazgo de Estados Unidos sobre el cambio climático y reunir a otros líderes mundiales para que establezcan sus propios objetivos ambiciosos, después de cuatro años en los que la administración Trump trabajó para deshacer los compromisos ambientales de Estados Unidos que estaban destinados a llevar el país a un abismo. 

El presidente Donald Trump sacó a Estados Unidos del pacto climático y eligió un camino diferente hacia la sostenibilidad. Las emisiones cayeron durante el tiempo de Trump en el cargo, pero los izquierdistas que siguen la agenda 2030, argumentaron que la disminución no era lo suficientemente grande y han estado presionando a Biden para que tome medidas más drásticas.

En línea con los sectores ambientalistas, Biden hizo reincorporar a los Estados Unidos al acuerdo de París en su primer día en el cargo y desde ese momento ha dicho que quiere que el país logre cero emisiones netas para 2050. 

Otra de las locuras ambientalistas de la gestión Biden apunta a otorgar derechos de inmigración y ciudadanía a muchos llamados “migrantes climáticos”, que llegan a los Estados Unidos afirmando que están siendo desplazados por el cambio climático. 

Según reportó AP News esta semana, “Ninguna nación ofrece asilo u otras protecciones legales a las personas desplazadas específicamente por el cambio climático. La administración del presidente Joe Biden está estudiando la idea y se espera que la migración climática sea discutida en su primera cumbre climática, que se lleva a cabo virtualmente el jueves y viernes”.

Refiriéndose a la “crisis climática” a principios de esta semana, el secretario de Estado Antony Blinken afirmó que los cambios climáticos están alimentando el aumento de migrantes de Guatemala, El Salvador y Honduras que actualmente provocó el colapso de los recursos y de inmigración en la frontera Sur de Estados Unidos con México.

La agenda de cambio climático de Biden encontrará obstáculos dentro de los Estados Unidos. Los republicanos y conservadores prometieron luchar contra sus propuestas para cambiar el sector energético tradicional estadounidense del carbón y otros combustibles fósiles a favor de las energías renovables. 

“El presidente Biden está comprometiendo unilateralmente a Estados Unidos con una promesa de emisiones drástica y dañina”, dijo Barrasso en un comunicado el jueves. “A medida que el presidente establece objetivos de castigo para el país, los adversarios de Estados Unidos como China y Rusia continúan aumentando las emisiones a voluntad. Lo último que necesita la economía son precios más altos de la energía y menos empleos, pero eso es exactamente lo que vamos a conseguir”.

Andrés Vacca – BLes.com