Redacción BLesReportes de medios colombianos aseguran que en una operación conjunta entre las autoridades locales y la embajada de Estados Unidos, desmantelaron una banda de cinco personas que vendían bebés recién nacidos a redes de traficantes de personas en Europa que a su vez eran los volvían a vender a ‘mafias’ involucradas en sectas satánicas.

El Heraldo de Colombia reportó que tras varios meses de investigación la fiscalía general de la Nación, Migración de Colombia, el Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) y el Ejército Nacional en conjunto con los Servicios de Seguridad de la embajada norteamericana, lograron desmantelar una banda de cinco personas, lideradas por una mujer venezolana, una ecuatoriana y un colombiano, dedicados a traficar bebés recién nacidos.

“La organización abordaba a las mujeres en estado de gestación y una vez que nacían los menores eran entregados para ser vendidos, al tiempo que eran registrados de manera irregular para posteriormente sacarlos del país hacia Ecuador y posiblemente llevados a Europa”, declaró una fuente policial.

Las mujeres eran venezolanas embarazadas que se encontraban en un estado precario, posiblemente viviendo en la calle o en albergues sin recursos y vulnerables a la manipulación de estos individuos.

Por cada bebé los traficantes ofrecían 30 mil euros y según la investigación realizada por la operación conjunta, la cifra y el modo de operar de la banda, son similares a las que se han observado en otras partes del mundo.

Una de las personas capturadas reveló durante el interrogatorio que las redes de traficantes a quienes vendían los niños tenían vínculos con varias organizaciones en Europa dedicadas al tráfico de niños.

“Esa persona nos indicó que una de las redes en Europa les dijo que ellos vendían los menores a quien mejor pagara, y que unas de las mafias que mejor pagan son aquellas que están involucradas con sectas satánicas que beben sangre de menores”, declaró una fuente policial al medio.

Algunos de los bebés también eran vendidos para adopción de parejas homosexuales.

La banda operaba en la ciudad de Cúcuta, al norte de Santander, estaba conformada por al menos cinco personas. Durante los arrestos se rescató a un bebé que fue enviado al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

Dos de los miembros arrestados lograron escapar antes de que comenzaran las indagatorias.

Se calcula que cada año entre 600 mil y 800 mil personas son víctimas del tráfico humano, entre ellos niños, hombres y mujeres, aunque las cifras no son precisas debido a que muchos casos no son propiamente denunciados.

Globalmente, según una organización sin fines de lucro, existen más de 45 millones de personas sometidas víctimas del tráfico humano, ya sea sometidas a explotación sexual o trabajo esclavo. De los 45 millones 10 millones son niños.

Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.