Redacción BLes– Fuentes del Vaticano afirmaron estar avanzando con la renovación del polémico acuerdo firmado con el Partido Comunista Chino (PCCh) en 2018, que le otorga al régimen autoridad en el nombramiento de obispos. Defensores de Derechos Humanos y funcionarios estadounidenses de la administración Trump encendieron la alarma y comenzaron a enunciar críticas. 

Según fuentes reportadas por Fox News, el Vaticano está en proceso de renovar un acuerdo con el PCCh, lo que implicaría profundizar el peligro para los millones de cristianos que practican su Fe en China, debido a la fuerte persecución que reciben aquellos religiosos que no siguen el cristianismo deformado que propone el régimen comunista. 

La Iglesia Católica en China ha estado dividida durante mucho tiempo entre la Iglesia “clandestina”, en plena comunión con Roma, y ​​la Asociación Patriótica Católica China (CCPA), administrada por el estado, leal al gobierno y no al Vaticano.

El Partido Comunista Chino (PCCh), en 2018, llegó a un acuerdo con el Vaticano sobre el nombramiento de obispos católicos en el país. A través del cual ya no recaería sobre el Papa la designación de obispos, sino que sería una tarea compartida y negociada entre las autoridades del Vaticano y el gobierno del régimen chino.

El PCCh, afirma Mosher en su artículo para el Registro Nacional Católico, pretendía que el acuerdo sirviera como una herramienta para obligar a los obispos y al clero de la iglesia clandestina a unirse a la Asociación Patriótica.

Como informó Breitbart News en noviembre pasado, un número creciente de fieles católicos chinos ha criticado el acuerdo del Vaticano con el PCCh, insistiendo en que ha envalentonado a los funcionarios en su persecución a los cristianos.

Según Mosher, el Vaticano y el PCCh tenían objetivos diferentes en mente al firmar el polémico acuerdo de 2018, pero mientras que Beijing se alejó habiendo logrado todo lo que se propuso, el Vaticano no obtuvo nada para resolver sus objetivos. 

“El primer acuerdo, firmado en 2018, tenía la intención de ser experimental, pero sus resultados han sido desalentadores. En los últimos dos años, el gobierno chino ha realizado redadas en los servicios religiosos, encarcelado a sacerdotes que no cumplen y retirado cruces de iglesias”, dijo a Fox News David Curry, director ejecutivo del organismo internacional de vigilancia de la persecución religiosa, Open Doors USA. “El acuerdo otorga al Vaticano y al PCCh una autoridad compartida sobre el nombramiento de obispos en el país”.

Bajo Mao Zedong a principios de la década del 50, el régimen chino rompió sus relaciones diplomáticas con el Vaticano, para luego arrasar con iglesias y deportar a todos los misioneros internacionales que se encontraban en el país antes de establecer su propia Asociación Católica. 

Bajo esta nueva Asociación independiente, creada por el PCCh, logró retener el derecho de ordenar obispos sin la aprobación del Vaticano. Paralelamente continuó desarrollándose la Iglesia “clandestina”, que según los informes, hoy llega por lo menos a 6 millones de seguidores. Los “clandestinos” deben practicar su Fe bajo el anonimato absoluto, en templos escondidos de las autoridades y siempre con el temor de ser descubiertos y condenados a prisión. 

Paralelamente, ​​la Asociación Patriótica Católica China (CCPA), funciona como una cristiandad reformulada bajo las reglas del PCCh. En un caso reciente, según  informó la National Review, un libro de texto de la escuela secundaria emitido por el gobierno, cambió una popular historia bíblica modificando una de las enseñanzas de Jesús, asegurando que él incitó a la gente a apedrear a una mujer que había pecado, diciendo incluso que él mismo colaboró en asesinarla.

“Es seguro decir, casi dos años después de la firma del acuerdo, que si bien el Partido Comunista de China ha logrado sus objetivos, el Vaticano claramente no lo ha hecho”, afirma Mosher. Con sólo cinco obispos “clandestinos” finalmente aceptados a la fecha, se puede afirmar que el acuerdo solo fue utilizado para la persecución tanto de la Iglesia clandestina como de la CCPA. Así y todo el Vaticano decide renovar el polémico acuerdo.

La iniciativa del Papa Francisco de actualizar el acuerdo con el PCCh para profundizar sus lazos, se produce en el mismo período en que la administración Trump está rechazando abiertamente los abusos del PCCh, en un escenario mundial con una guerra comercial abierta y declarada. 

Dos semanas atrás, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, visitó Roma y tuvo intención de visitar al Papa pero su solicitud fue rechazada por el Vaticano, quien se negó a reunirse argumentando que no era apropiado un diálogo “político” tan cercano a una elección presidencial.

La comunidad cristiana no es la única minoría religiosa que sufre malos tratos. Miles de musulmanes uigures son hoy forzados a campos de concentración y sometidos a trabajos forzados, abortos y esterilizaciones forzados. Así mismo, la práctica espiritual Falun Gong (conocida también como Falun Dafa), centrada en los valores rectos de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, soporta desde 1999 una brutal persecución, detenciones arbitrarias, torturas y la sustracción forzada de órganos.

Andrés Vacca – BLes.com