La gira del canciller chino, Wang Yi, por las islas del Pacífico, con las que busca firmar un pacto económico y de seguridad, continúa avivando tensiones. Mientras Australia pidió este viernes a estas naciones insulares que piensen en las “consecuencias” del acercamiento a China, Pekín defiende que no busca una injerencia en la zona.

“La seguridad de la región debe ser determinada por la región. Históricamente ha sido el caso y creo que es algo bueno”, aseguró hoy en una rueda de prensa la ministra de Exteriores australiana, Penny Wong, desde Suva, la capital de Fiyi, donde ha viajado como contrapeso a la gira por ocho naciones de Wang.

Ambos ministros,  se encuentran embarcados en una misión sin precedentes: Wang Yi intenta ganar influencia en la zona mediante acuerdos e inversión, y Wong  trata de que estas islas no sucumban a los planes de China y continúen bajo la órbita australiana.

Acuerdos bilaterales 

De momento, China parece llevar cierta delantera. El programa de Wang, que hoy se encuentra en Kiribati, incluye una amplia variedad de acuerdos bilaterales, además de la guinda del pastel: un pacto de cooperación multisectorial a cinco años con diez naciones del Pacífico con el foco en seguridad y comercio.

Así, desde las Salomón, ambas naciones firmaron acuerdos que permiten a Pekín trabajar con los sectores de la aviación y el turismo salomonenses, además de comprometerse con más cooperación en infraestructura y en las industrias marina y energética, según un comunicado de Honiara, la capital.

En Kiribati, que como las Salomón rompió lazos con Taiwán en 2019 para acercarse a Pekín, se espera que ambas partes firmen una decena de memorándums de entendimiento, según aseguró en una entrevista al diario oficial chino, Global Times, David Teaabo, embajador del país insular en Pekín.

Australia que hay “consecuencias”

Pero una de las mayores preocupaciones de Australia y su socio Estados Unidos, con quien China mantiene el verdadero pulso por el Pacífico, es el pacto multilateral que, según documentos obtenidos por medios como la agencia australiana (AAP), Pekín quiere que una decena de naciones firmen.

El mismo, definido como la Visión de Desarrollo Conjunto de China y las Islas Naciones del Pacífico, contempla desde la cooperación en varias áreas en seguridad hasta un posible acuerdo de libre comercio.

“Hemos expresado públicamente nuestra preocupación sobre el (anterior) acuerdo de seguridad entre las Islas Salomón y China y la razón es que creemos, como otras naciones del Pacífico, que hay consecuencias“, añadió Wong en Suva.

El acuerdo de seguridad entre las Salomón y China despierta suspicacias por su opacidad y las sospechas de Australia y EEUU de que el objetivo final de Pekín sea establecer allí una base militar, a menos de 2.000 kilómetros de territorio australiano, lo que sus signatarios niegan.

Zona de importancia geoestratégica

Por su parte, se espera que el “megapacto” multilateral sea discutido el próximo lunes durante el segundo encuentro de ministros de Exteriores China-Islas del Pacífico en Fiyi, uno de los momentos más importantes del tour de Wang.

De ser aceptado, supondría un avance significativo de la influencia de Pekín en una zona de importancia geoestratégica, pues dichas naciones, al este de Australia, son vistas tradicionalmente como un punto de conexión entre el territorio estadounidense de Guam y el país austral.

Pero no todas las islas cortejadas por China están siendo receptivas. La Casa Blanca anunció este jueves que Fiyi se ha sumado al Marco Económico del Indopacífico, una iniciativa presentada la semana pasada por Estados Unidos que busca contrarrestar a Pekín en la región, convirtiéndose en la primera nación insular del Pacífico del plan de 14 miembros.

El más negativo a los planes de Pekín ha sido de momento el presidente de los Estados Federados de Micronesia, David Panuelo, quien de cara al encuentro del lunes, en el que su país participará, envió una carta a los 21 líderes de la región insular advirtiendo que la propuesta china amenaza la estabilidad de la zona y puede detonar una “nueva guerra fría” con Occidente. Algo que China rechaza.

Según un comunicado emitido el jueves por la Embajada de Pekín en Australia, la segunda economía mundial no busca “una esfera de influencia” en una zona que ha acusado cierta dejadez en los últimos años por parte de Australia en asuntos que le son vitales, como los efectos del cambio climático, y no tanto las luchas geopolíticas.

Sin tiempo para adaptarse al recién estrenado cargo, la ministra australiana recogía el guante en un vídeo publicado esta semana en sus redes dirigido a las islas vecinas: “Nada es más elemental para la seguridad que la lucha contra el cambio climático”, subrayaba, esperando que su mensaje cale más que las ofertas de Pekín.

Fuente: 20 Minutos

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