Por Luan Cortes, corresponsal de La Derecha Diario en Brasil.  

La Asamblea Legislativa de Río de Janeiro (Alerj) decidió por unanimidad, con 69 votos a favor, 1 abstención y 0 en contra, abrir el proceso de juicio político o impeachment contra el gobernador Wilson Witzel, del Partido Social Cristiano (PSC).

Su partido, el PSC, que alguna vez supo ser la cuna del entonces diputado Jair Bolsonaro antes de que se mude de espacio político para lanzarse a la presidencia, le soltó la mano y votó en su contra. Incluso el líder del PSC, Everaldo Pereira, y el líder del bloque legislativo, Márcio Pacheco, defendieron públicamente la apertura del proceso. Nadie apoyó al gobernador Witzel.

Witzel es acusado de haber desviado fondos que deberían haber sido utilizados para el sistema de salud del Estado de Río de Janeiro en plena pandemia por el COVID-19. En un principio Witzel trató de distender la situación y removió del cargo al ministro de Salud y al de Desarrollo, pero las denuncias de corrupción siguieron y en lo que va del año ya removió a 6 funcionarios involucrados en esta trama. Pero para la Alerj, él también debe irse.

Estoy absolutamente tranquilo sobre mi inocencia. Fui electo teniendo como pilar el combate a la corrupción y no abandoné en ningún momento esa bandera. Es eso lo que, humildemente, iré a demostrar ante las señoras diputadas y los señores diputados”, agregó. “Voy a seguir en mis funciones como gobernador y me prepararé para la defensa. Tengo certeza de que los parlamentarios juzgarán los hechos como verdaderamente ocurrieron”, concluyó.

Wilson Witzel, que fue soldado de la Marina y luego se dedicó al derecho, llegando a ser juez federal en 2001, cargo donde dedicó gran parte de su vida a combatir la corrupción, había sido en el pasado un gran aliado de Bolsonaro.

Juntos habían compartido muchas consignas de campaña y eran considerados candidatos de derecha. Pero desde el mismo día que Bolsonaro llegó a la presidencia, Witzel mostró su verdadera cara y empezó una peligrosa campaña en contra del presidente, llegando a divulgar terribles fake news como que Bolsonaro había asesinado a una militante del socialista PSOL o que sus hijos, ambos legisladores nacionales, debían ir presos por corrupción.

Esta guerra tiene un objetivo, ya que Witzel planea ser el candidato de la derecha brasileña en las elecciones de 2022 desplazando a Bolsonaro. Sin embargo, toda esta corrupción y desinformación no le salió gratis; la imagen de Bolsonaro entre los sectores de derecha no ha parado de subir y la de Witzel no ha parado de bajar.

Hoy, ante la fatalidad de una investigación de corrupción que incluso incluye a su esposa, el gobernador busca una improbable reconciliación con Bolsonaro para ganar apoyos dentro de la Alerj. Desde el gobierno aseguran que volver al diálogo con Witzel es “imposible”.

La solicitud de impeachment casi fue iniciada unilateralmente por el presidente de la Alerj, el socialista André Ceciliano del PT, pero fue finalmente sometida a votación e impulsada por los legisladores Luiz Paulo y Lucinha, ambos del socialdemócrata PSDB, que acusan a Witzel de un delito de responsabilidad en el desvío de fondos públicos. 

Otras 13 denuncias fueron presentadas. Los legisladores enumeran las siguientes sospechas:

  • Compra de respiradores para combatir el coronavirus con sospecha de sobreprecio.
  • Construcción de hospitales de campaña, cuya licitación está bajo investigación. 
  • El supuesto vínculo de Witzel con el empresario Mário Peixoto, arrestado en una operación de la Policía Federal.
  • La opinión desfavorable del TCE (Tribunal de Cuentas del Estado) sobre el rechazo de las cuentas financieras del gobierno de Witzel en 2019.
  • Revocación de la descalificación de OS Unir Saúde, que estaría vinculada al empresario Mário Peixoto y está bajo sospecha por el Ministerio Público Federal.

Esto no es nuevo para el Estado de Río de Janeiro. Si se confirman las sospechas y se lo remueve del cargo, será el sexto ex-gobernador arrestado por corrupción y malversación de fondos públicos en Río de Janeiro en los últimos 4 años. Los anteriores relacionados con el Lava Jato.

De ser removido, su vice-gobernador asumirá los poderes del Estado, el ingeniero Claudio Castro, también del PSC.

Cómo funciona el proceso de impeachment 

  • Alerj decide abrir el proceso de juicio político.
  • La apertura se publica en el Boletín Oficial dentro de las 48 horas. 
  • Los partidos políticos nombran representantes en la Comisión Especial que examinará si la queja debe ser aceptada.
  • Witzel tiene hasta 10 sesiones para defenderse.
  • Después de las nominaciones, el Comité Especial tiene 48 horas para reunirse, eligiendo al relator y al presidente del grupo.
  • La Comisión Especial emite una opinión sobre la admisibilidad de la queja en hasta 5 sesiones después de recibir la defensa.
  • La opinión del Comité Especial se lee en el plenario y se incluye en la votación del orden del día.
  • Los diputados de la Alerj discuten y cuestionan al relator, quien responde las preguntas. La discusión puede durar más de un día. 
  • Terminada la discusión, se abre una votación nominal.
  • Los diputados votan, por mayoría absoluta simple (se requieren 36 votos de 70 para aprobar).
  • Si se aprueba, Witzel es removido del cargo y el Tribunal de Justicia forma un tribunal mixto (jueces y diputados) para decidir. 
  • Si eso sucede. En este escenario, su vice-gobernador, Cláudio Castro (PSC), toma la gobernación.

Fuente: Derecha Diario.