Redacción BLesEn una pasmosa acción contra la libertad de expresión y en pro del globalismo, el Reino Unido anunció que combatirá la propaganda en línea que desacredite a las vacunas, luego de arrestar a 150 personas por protestar contra ellas el 28 de noviembre.

Los manifestantes acudieron a Londres con carteles de “Desenmascarar la verdad” y cantando “Libertad”, desafiando las estrictas reglas establecidas por la dispersión del virus PCCh (Partido Comunista de China) que prohíben las reuniones masivas.

Muchos de ellos también fueron multados. 

“El ejército ha movilizado una unidad de “guerra de información” de élite, conocida por ayudar en las operaciones contra Al-Qaeda y los talibanes, para contrarrestar la propaganda en línea contra las vacunas, mientras Gran Bretaña se prepara para aplicar sus primeras inyecciones en pocos días”, tuiteó The Times el 29 de noviembre. 

Esta unidad del ejército fue creada en el 2010 y puesta en acción en Afganistán, sus especialidades incluyen el trabajo psicológico.

Se espera que en enero sean convocados soldados profesionales y de reserva para unirse e iniciar las controvertidas operaciones de espionaje, y la consecuente represión de la divulgación de mensajes que vayan en contra de las vacunaciones. 

El gobierno británico dijo que contrató dos millones de dosis de la vacuna contra el virus PCCh de Moderna, luego de que dos semanas antes hubiera contratado  5 millones de dosis, según NBC News.

Asimismo, Reino Unido, con una población de 67 millones, podría obtener hasta 357 millones de dosis de vacunas de siete desarrolladores.

Después de que el virus PCCh afectara a la mayoría de los países, se acusa a los políticos de aprovecharse para “ganar poder”, y a las farmacéuticas de buscar enriquecerse con la venta de miles de millones de vacunas que suelen generar desconfianza.

Por otro lado, se aprovecha el temor infundido para promover la globalización que según los analistas busca una especie de dictadura mundial, y entre los que la promueven estaría el magnate Bill Gates. 

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Estas medidas contra la libertad de expresión, que muy probablemente se extiendan a otros aspectos de la vida de los británicos, fueron ampliamente debatidas en las redes sociales. 

El periodista Cesare Sacchetti, desde la cuenta de Twitter @CesareSacchetti comentó al respecto. 

“El gobierno de Boris Johnson utilizará la inteligencia militar para espiar y procesar a los militantes anti-vacunas. El globalismo no va tras los traficantes de personas o los terroristas”, escribió.

“Va tras la libertad de expresión. El globalismo no puede luchar contra los criminales. La globalización en sí misma es un crimen”, agregó.

Por su parte, el internauta @_InThisTogether opina sobre los aspectos legales de los términos y sus definiciones, que parecen fríamente calculados para etiquetar a quienes se oponen al uso de la vacuna como enemigos del estado y por consiguiente como blancos de su formas de represión

“Un antivax-militante es un militante, que es otra forma de decir “amenaza a la seguridad nacional”, que es como un extremista, es decir, prácticamente un terrorista, que es lo que todos seremos etiquetados si alguna vez no estamos de acuerdo o expresamos alguna preocupación sobre los productos de la corporación farmacéutica”, escribió. 

Para el usuario de la red, @crookophobe, la proyección mundial de este atropello del gobierno del Reino Unido presagia un oscuro futuro para todos. 

“Cuando la bota golpea el cuello… ¿está realmente tu amante estado niñera haciendo “lo que es correcto para ti”?”

“Esto es lo que está en juego… en los EE. UU. y globalmente en el 2021”, alerta el usuario de Twitter @crookophobe.

José Hermosa – BLes.com