El arzobispo de Gdańsk, Sławoj Leszek Głódź y el obispo de Kalisz, Edward Janiak, han recibido la prohibición de residir en sus respectivas archidiócesis y de participar en celebraciones religiosas por no informar de abusos a menores, informó hoy la nunciatura apostólica en Polonia.

Ambos prelados “mostraron de manera reiterada una conducta negligente a la hora de denunciar abusos sexuales cometidos por clérigos contra menores, además de cometer faltas en otros asuntos relacionados con la gestión de sus archidiócesis”, según la legación diplomática vaticana.

En el comunicado se recuerda que la decisión fue tomada sobre la base del Código de Derecho Canónico y el motu proprio del papa Francisco.

A estas prohibiciones se une la orden de indemnizar económicamente y con sus fondos personales a las víctimas de estos abusos a través de la Fundación San José, una institución creada hace dos años por la Iglesia Católica en Polonia para prestar apoyo a las víctimas de estos crímenes.

Tanto Głódź como Janiak se retiraron de sus funciones el año pasado, mientras se investigaban sus casos.

La decisión del papa Francisco se basa en un informe que le fue entregado en 2019, justo antes de la Cumbre Mundial de Prevención del Abuso en el Vaticano, donde varias víctimas detallan los abusos que varios clérigos les infligieron y cómo los culpables fueron defendidos u ocultados por dos docenas de obispos, algunos de ellos ya retirados.

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Arzobispo y obispo, sancionados por no informar de abusos a menores

En el documental polaco de 2019 “No se lo digas a nadie” aparece Głódź ensalzando la figura del padre Francziszek Cybula en su funeral, a pesar de que en aquel entonces conocía los abusos cometidos por él.

En otro documental estrenado un año más tarde titulado “Jugando al escondite” se descubren los detalles de al menos dos abusos sexuales contra menores cometidos por curas bajo la jurisdicción de Janiak, uno de ellos en la ciudad de Wroclaw, donde ejercía como obispo auxiliar, y otro en Kalisz, donde fue obispo desde 2012 hasta el año pasado.

Estos y otros casos similares, como el del cardenal Henryk Gulbinowicz, responsable de varios abusos desde 1985 y fallecido el año pasado sin haber sido juzgado, están entre las causas que recientemente han provocado una crisis en la Iglesia católica polaca, con la pérdida de fieles y el aumento de peticiones de apostasía.

Una encuesta de enero del año pasado concluyó que la Iglesia Católica es la institución cuyo prestigio ha disminuido más entre los polacos, con sólo un 39,5 % de los encuestados que declaran su confianza en ella, 13 puntos menos que año anterior, y un 41 % que manifiestan una visión negativa sobre su papel en la sociedad, un 8 % más que un año antes.

Ginna Rincón – publimetro.co