Redacción BLesEl miércoles en La Meca, la principal ciudad musulmana, la policía de Arabia Saudita detuvo a Setiwaldi Abdukadir, padre de un político uigur estadounidense, por llevar una camiseta en apoyo de “Turkestán Oriental” y en repudio al genocidio que sufren las minorías en China.

Su hijo, el primer ministro Salih Hudayar, un político estadounidense conocido por defender la independencia de Turkestán Oriental (región que China denomina Xinjiang), confirmó el arresto de su padre en Twitter el mismo miércoles.

“La policía saudita detuvo a mi padre Setiwaldi Abdukadir, un ciudadano estadounidense, en La Meca por simplemente llevar esta camiseta que insta a la gente a rezar por el fin del genocidio y la ocupación de China en el Turkestán Oriental. Pido a @USAinKSA que garantice urgentemente su liberación”, escribió Hudayar. 

En referencia a este hecho, el Gobierno en el exilio de Turkestán Oriental, con base parlamentaria establecida en Washington DC, por uigures, kazajos y otros pueblos de Turkestán Oriental, dijo en un tuit:

“Vemos esto como un esfuerzo directo de las autoridades de Arabia Saudí para apaciguar a China. Rezar por el fin del genocidio de China en el Turquestán Oriental es una obligación de todos los musulmanes y es lo mínimo que pueden hacer los musulmanes. Instamos a @KSAmofaEN a liberar inmediatamente al Sr. Abdukadir”.

Más tarde el hijo del uigur detenido, volvió a escribir un tuit, para anunciar que su padre había sido liberado después de la intervención del gobierno de Estados Unidos:

“Buenas noticias, después de casi 6 horas de ser detenido arbitrariamente por la policía saudí en La Meca, mi padre ya está libre. Quiero agradecer a los hombres y mujeres del @StateDept / @USAinKSA que trabajaron con urgencia para asegurar la liberación de mi padre. Pido al @StateDept  que ayude a los otros 22 uigures detenidos”, escribió en el tuit. 

Se cree que hay 22 uigures de otras etnias que continúan detenidos bajo custodia policial saudí por expresarse también en contra del régimen chino.

Estos nuevos arrestos en Arabia Saudita, que se suman a otros que han venido y demuestra la cada vez mayor influencia que tiene el Partido Comunista chino en el extranjero.

Una situación similar ocurrió hace dos semanas en Grecia, en vísperas de que Atenas le entregue la llama olímpica a Beijing para los próximos Juegos Olímpicos de Invierno del 2022. 

En dicha ocasión dos mujeres estudiantes tibetanas fueron detenidas por la policía griega, cuando intentaban colgar una pancarta en la Acrópolis de Atenas, por manifestarse en contra de que los Juegos se hicieran en China, bajo un gobierno que está cometiendo genocidio contra varias minorías étnicas y religiosas. 

Una de las estudiantes llamada Tsela Zoksang dijo, según citó un comunicado de la organización de estudiantes por un Tíbet Libre, que “Ha llegado el momento de que la comunidad internacional, y todas las personas con conciencia, se posicionen y boicoteen Pekín 2022; de lo contrario supondrá un claro respaldo al régimen genocida de China”.

El régimen comunista de China continúa intimidando a las minorías en el mundo para que no expongan sus graves violaciones a los derechos humanos. Pero son cada vez más los que con valentía se animan a denunciar la maldad del Partido Comunista chino. A pesar de la presión eligen posicionarse del lado de la verdad y no traicionar sus conciencias. 

Vanesa Catanzaro – BLes.com

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