De gira por Portugal, el presidente argentino utilizó la excusa de Francia para retrasar el comercio entre los bloques

Sus palabras seguramente cayeron muy mal en Brasil, en Uruguay y en Paraguay. Mientras que las administraciones más razonables del Mercosur buscan avanzar en un acuerdo con la Unión Europea que potencie a sus economías locales, Argentina sigue “pateando la pelota” hacia adelante. En la conferencia de prensa de Alberto Fernández, junto al primer ministro portugués en Lisboa, un periodista preguntó al respecto. El mandatario argentino se refugió en la excusa francesa: el cuidado del medio ambiente.

Es que Francia, en cierta manera, es el socio de Argentina en materia de posponer el acuerdo. Ninguno de los dos países quiere saber nada de la apertura con el otro lado del mundo. Luego de la firma del tratado, en París comenzaron las primeras excusas. Brasil y el supuesto maltrato al medio ambiente en el Amazonas fue la versión oficial para no avanzar. Luego de la victoria electoral del peronista Frente de Todos en Argentina, en América Latina apareció el socio ideal en la mediocridad que Francia necesitaba.

Aunque parezca increíble para el año 2021, un puñado de agricultores franceses y el capitalismo de amigos prebendario de los “industriales” argentinos, hacen que el planeta se prive de uno de los acuerdos más virtuosos, que podría traducirse en millones de nuevas fuentes de trabajo y en sano crecimiento económico a los dos lados del océano.

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Tras la pregunta de un cronista argentino, que consultó si se trató el tema en la reunión bilateral con Antonio Costa, Alberto Fernández reconoció que el acuerdo “tiene problemas”. Señaló que en ambos bloques hay diferencias en la discusión “económica” y pidió que se aproveche el tiempo del debate para ir avanzando en las cuestiones vinculadas con el medio ambiente. Es decir, que sea otro el presidente que tenga que lidiar con las críticas del proteccionismo local que no quiere apertura ni competencia.

Sin embargo, en este rincón del planeta, Uruguay, Brasil y Paraguay están dispuestos a avanzar, no sólo con la Unión Europea, sino con todo el mundo. Es probable que antes de 2023, un Alberto Fernández con cada vez menos oportunidades de reelección, tenga que lidiar con una salida o la ruptura de un Mercosur fracasado, que ya no quiere más.

Apoyo portugués ante el FMI

En medio de la negociación con el Fondo Monetario Internacional, Fernández consiguió el predecible apoyo de Portugal, país que visitó antes de asumir la presidencia. El mandatario argentino aprovechó la conferencia de prensa para insistir que quiere “llegar a un acuerdo”, pero que necesita renegociar para “no postergar a los argentinos”. En su exposición, Costa manifestó “todo el apoyo de Portugal en este tema” para “sensibilizar al FMI” mientras dure la crisis de la pandemia.

“Cuando era candidato le dije al Fondo que los préstamos que le estaba dando a la Argentina eran impagables”, señaló. En este sentido, Alberto consiguió el apoyo de Costa, que tuvo una experiencia similar en el pasado:

“Yo me he enfrentado con el mismo problema que tiene la Argentina. Teníamos un préstamo que era superior a la cuota de Portugal en el Fondo. Pagábamos un sobrecargo muy significativo y felizmente hemos logrado convencer al FMI de liberarnos de ese sobrecargo. Hoy estamos en una situación muy particular y creemos que es un momento para suspender ese sobrecargo para poder ayudar a los países que están combatiendo el COVID-19”, señaló el portugués.

Marcelo Duclos – Panampost.com