La organización Puertas Abiertas publicó la “Lista Mundial de Persecución de Cristianos” para el 2021 y colocó a Afganistán como el país más peligroso para vivir siendo cristiano.

Durante las últimas dos décadas, Corea del Norte fue el número 1 en la “Lista Mundial de Persecución de Cristianos” realizada por la organización Puertas Abiertas. No obstante, desde la toma del poder por parte de los Talibán en agosto del 2021, Afganistán se ha convertido en el lugar más peligroso para ser cristiano.

Según el informe a nivel mundial, 360 millones de cristianos sufrieron altos niveles de persecución en el último año, lo que supone un aumento de 20 millones con respecto al informe anterior, que se explica en gran parte por las nuevas reglas en Afganistán. A su vez, los asesinatos contra cristianos por motivos de su fe también han aumentado, de 4.761 a 5.898 casos.

En Afganistán, los hombres cristianos “enfrentan una muerte casi segura” si su fe llega a ser descubierta, dice el informe. Por su parte, las mujeres cristianas, además de correr riesgo de muerte, pueden ser obligadas a contraer matrimonio con musulmanes como “conversión” y “botín de guerra”.

Hay un fenómeno cada vez más popular en Medio Oriente que son musulmanes que se pasan al cristianismo. Sobre esto, el informe agrega que “abandonar el Islam se considera vergonzoso, y los cristianos convertidos se enfrentan a terribles y violentas consecuencias si se descubre su nueva fe. O tienen que huir del país o serán asesinados”, tanto por los Talibán como por miembros de sus propias familias o clanes.

“Si una mujer se convierte del islam al cristianismo y su familia no, es probable que enfrente arresto domiciliario, abuso sexual y violación, violencia, matrimonio forzado con un musulmán o incluso un asesinato por ‘honor’”.

El grupo que ahora lidera el país asiático utiliza la inteligencia gubernamental, con toda la tecnología que dejó de lado Estados Unidos, para rastrear activamente a los cristianos y asesinarlos. El informe también reporta miles de casos de talibanes yendo puerta por puerta registrando los hogares para encontrar a aquellos que estén ocultos. Una vez que son descubiertos, son detenidos e interrogados, para luego ser asesinados.

Debido a la toma de poder por parte de los Talibán, muchos cristianos huyeron del país en el mismo mes de agosto, uno de los éxodos por motivos religiosos más grandes de las últimas décadas, por lo que solo un reducido número de cristianos aun permanecen en el país.

Los Talibán quieren que su ideología se refleje en todas partes, por lo que se han eliminado todos los signos de color, vida y esperanza. Han sido reemplazados por lemas talibanes, que están muy lejos de la esperanza, asegura uno de los testigos citados en el reporte.

Esta persona, sin embargo, conserva la esperanza: “Somos la Iglesia de Cristo. Estamos aquí para quedarnos… pase lo que pase”. Lo cierto es que la minoría cristiana aún en el país ha huido a regiones rurales o campos de refugiados en países vecinos, algunos de los cuales también persiguen activamente a cristianos.

En el plano internacional, Puertas Abiertas ha advertido que la caída de Kabul el 15 de agosto pasado ha envalentonado a los extremistas islámicos de todo el mundo. Tal es así que se habla de la “talibanización” de África Occidental: grupos islamistas y yihadistas ahora creen que pueden llevar a cabo sus propias agendas sin enfrentar una oposición seria por parte de Occidente o por parte de sus propios gobiernos.

Esto ha generado que la violencia en países como NigeriaMalí, la República CentroafricanaBurkina FasoNíger y la República Democrática del Congo haya aumentado significativamente. En Nigeria, por ejemplo, se han registrado 4.650 asesinatos de cristianos, lo que supone el 79% del total a nivel mundial.

Por último, según la organización, 84 millones de cristianos se han visto forzados a abandonar sus hogares el último año, ya sea como desplazados internos o como refugiados en otras naciones; este ´´ultimo es el caso de 27 millones de personas.

¿Cómo Afganistán pasó de ser un país inclusivo con los cristianos a liderar los índices de persecución?

El 14 de abril de 2021, Joe Biden anunció el retiro de las tropas estadounidenses de Afganistán. Sin embargo, no fue hasta que los talibanes empezaron una nueva guerra contra el Gobierno central que el demócrata ordenó la retirada, recién en mayo.

Para julio, Estados Unidos ya había abandonado la base aérea de Bagram, el mayor sitio de operaciones estadounidense en el país. A este punto, los Talibán aceleraron su ofensiva. En muchos lugares, las fuerzas de seguridad afganas, entrenadas y equipadas por los norteamericanos desde 2001 cuando invadieron el país luego del 11S, ni siquiera dieron batalla, rindiéndose y entregando las ciudades.

El 6 de agosto, los Talibán tomaron la primer capital provincial, Zaranj, lo que desató la progresiva caída del resto de las capitales, incluyendo Kandahar y Herat. Una vez que tomaron al ciudad de Jalalabad el 15 de agosto, acorralaron la capital Kabul. Finalmente, ese mismo día, los Talibán tomaron el Palacio Presidencial y el presidente, Ashraf Ghani, huyó del país.

Al día siguiente, comenzó el intento de huida masivo por parte de los ciudadanos afganos a países vecinos, hasta se vieron imágenes de personas colgadas de las alas de los aviones que despegaban del aeropuerto de la capital, buscando evitar caer nuevamente, como ocurrió entre 1996 y 2001, bajo el mando de los Talibán, quienes se caracterizaron por realizar mutilaciones y asesinatos en las vías públicas y por restringir de todo tipo de libertades individuales -fundamentalmente para las mujeres, que ni siquiera podían asistir a la universidad o presentarse a trabajar-, entre otras atrocidades.

A pesar de que prometieron un “gobierno inclusivo“, un respeto de los derechos de las mujeres dentro del paraguas de la ley islámica y una amnistía a los funcionarios del gobierno, lo cierto es que el régimen talibán no ha podido responder a las demandas sociales de la sociedad afgana que ya dejó la Ley Sharia en el pasado.

Tampoco han podido diagramar un plan de gobierno, ya que muchos funcionarios del gobierno anterior, que sabían los pormenores del país, han sido asesinados, arrestados o exiliados.

Como si todo esto fuera poco, la economía está completamente devastada debido a la estupidez absoluta de los talibanes en cuestiones financieras. Prohibieron los bancos, regulan los precios y han iniciado un proceso de estatización de todos los recursos naturales del país.

Esto, sumado a una sequía histórica, al congelamiento de los activos afganos en el extranjero y a la suspensión de la ayuda económica internacional, ha generado que la mayoría de la población, más del 95% de los afganos, caiga bajo el umbral de la pobreza.

Fuente: La Derecha Diario

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