Redacción BLesLuego de que varios países de Europa suspendieran el uso de la vacuna contra el virus PCCh del laboratorio AstraZeneca por los efectos adversos y las muertes causadas por la misma, la Organización Mundial de la Salud urgió a la comunidad europea a continuar su aplicación.

“La vacunación contra el COVID-19 no reducirá la enfermedad ni las muertes por otras causas”, dijo el miércoles la Organización Mundial de la Salud. “En este momento, la OMS considera que los beneficios de la vacuna de AstraZeneca superan sus riesgos y recomienda que se siga vacunando”.

Según The Guardian, Dinamarca, Noruega e Islandia anunciaron que suspendían temporalmente todas las vacunaciones de AstraZeneca para investigar los efectos adversos.

Italia siguió a Austria, Estonia, Letonia, Luxemburgo y Lituania en la prohibición de las inoculaciones con un lote concreto de 1 millón de dosis que se envió a 17 países.

Francia y Alemania fueron los primeros países en suspender el uso de AstraZeneca por lo que algunas autoridades sanitarias culpan a estos líderes europeos de haber causado un efecto en cadena.

Recomendaciones despiadadas de las autoridades sanitarias

Una mujer danesa de 60 años que murió de un coágulo de sangre después de recibir la vacuna contra el virus PCCh de AstraZeneca tenía síntomas “muy inusuales”, según informó la Agencia danesa de Medicamentos luego de evaluar el caso.

Según determinó el estudio forense luego del fallecimiento, la mujer murió debido a una cantidad baja de plaquetas sanguíneas y coágulos en vasos pequeños y grandes, también conocido como tromboembolismo, producto de hemorragias internas luego de haberse aplicado la vacuna.

No obstante, la OMS desestimó los reportes de efectos adversos diciendo que “los eventos tromboembólicos son frecuentes. El tromboembolismo venoso es la tercera enfermedad cardiovascular más común a nivel mundial”.

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Otro caso de alto perfil ocurrió en Italia. El Sr. Sandro Tognatti, de 57 años, sufrió fiebre alta después de recibir la vacuna contra el virus chino en su ciudad natal de Biella, por lo que se acostó, amaneciendo muerto al día siguiente, según informó su esposa, Simona Riussi.

Si bien la fiscalía “determinó” que no se puede culpar directamente a la vacuna por la muerte del Sr. Tognatti, tampoco presentó prueba de que no sea la causa y al haber ocurrido en una persona sana 24 horas después, quedan pocas dudas de que haya sido el motivo.

El día de ayer, España también anunció la suspensión de AstraZeneca por varios casos de coágulos reportados entre las personas que recibieron la inoculación.

Resulta extraña la postura de las “autoridades sanitarias” en Europa, aunque no tanto de la OMS, que repetidamente ha puesto en peligro la vida de millones de personas al encubrir la pandemia para el régimen comunista chino, de alentar el uso de esta vacuna aún cuando se ha cobrado la vida de varias personas.

Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com