El 27 de marzo de 1977 dos aviones colisionaron mientras despegaban en el aeropuerto Los Rodeos de Tenerife, el accidente dejó 583 fallecidos.

El 27 de marzo de 1977 ocurrió el que es catalogado el mayor accidente de la historia de la aviación civil, pues dejó como saldo un total de 583 personas fallecidas en el aeropuerto de Los Rodeos, en Tenerife, España.

El percance ocurrió debido a una serie de errores, tanto técnicos como humanos que se mezclaron con las condiciones meteorológicas de ese día.

Los participantes de este fatídico choque fueron un avión de la línea holandesa KLM que se encontraba con los depósitos de combustibles llenos y listo para despegar, y una aeronave de PanAm, que también hacía las últimas maniobras para volar hacia Gran Canaria.

Condiciones climatológicas no eran las adecuadas

De acuerdo con los reportes, aquel 27 de mayo el aeropuerto de Los Rodeos estaba cubierto de niebla, por lo que las comunicaciones eran un caos.

Además, la terminal aérea se encontraba abarrotada debido a que tuvo que acoger a casi todo el tráfico aéreo que se dirigía a Canarias, pues poco antes había estallado una bomba en la floristería del aeropuerto de Gran Canaria y autoridades solicitaron su cierre.

Ante esto, los controladores aéreos se encontraban con más trabajo de lo normal, mientras que los aviones hacían fila para despegar.

A su vez, las luces de la pista no funcionaban de manera correcta, la visibilidad en Los Rodeos era limitada a unos 300 metros, y tampoco había radar en la superficie, por lo que la comunicación dependía tanto de los controladores, pilotos, el nivel de inglés de cada uno y el ruido externo. En estos tiempos se permitía también llevar un operador de radio en la cabina en caso de necesitarse.

Problemas en la comunicación de pilotos y controladores

El avión de KLM era un Boeing 747 que provenía del aeropuerto de Schiphol en Ámsterdam y llevaba a 247 personas a bordo, el piloto era el comandante Jacob Veldhuyzen Van Zanten.

Debido a que tenían bastante tiempo esperando en la pista y a que los pasajeros comenzaban a impacientarse, el capitán solicitó a la torre de control permiso para despegar.

Según la investigación realizada por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil del Ministerio de Fomento, se dio la autorización para que el avión realizara su plan de vuelo, pero no para despegar de manera inmediata, sin embargo, el copiloto avisó del despegue y la torre de control (debido a los problemas idiomáticos) interpretó que solo estaba informando que se estaba preparando para hacerlo, pero no que estaba llevando a cabo el despegue porque aún no tenía autorización de hacerlo.

Avión de KLM comienza su despegue

En punto de las 17:06 horas, Van Zanten dijo “We gaan (nos vamos)”, mientras que el Boeing de KLM comenzó a acelerar con 55.5 litros de combustible que acababa de cargar.

Por su parte, la torre de control le señaló que esperara la indicación para proceder al despegue, sin embargo, la cabina solo escuchó un chirrido provocado por la interferencia. En estos momentos, el avión no era visible por la neblina que se encontraba en Los Rodeos.

Avión de PanAm comienza a rodar por la pista

El Boeing 747 de PanAm 1736, llevaba a 378 pasajeros (en su mayoría jubilados de California) que debieron haber aterrizado en Gran Canaria para abordar el Crucero Golden Odyssey.

La aeronave se encontraba tranquilamente rodando por la pista y esperando su turno para despegar cuando por radio se le solicitó reportar cuando abandonara la pista, no obstante, el avión de KLM se dirigía hacia él cada vez a mayor velocidad listo para despegar.

Mientras el PanAm hacia los movimientos para alejarse de la pista, el KLM se dirigía hacia ella a alta velocidad por lo que en un punto del camino ambos aviones se cruzaron, y aunque el KLM intentó despegar y casi lo logra, colisionó con parte del avión de PanAm.

Algunos pasajeros de PanAm lograron salir del avión

Respecto al avión de KLM, este terminó estrellándose en el suelo y se incendió debido al combustible que llevaba, su piloto había decidido cargar más del necesario para llegar más rápido a Países Bajos, sin embargo, tras el accidente esto fue contraproducente, pues casi todos sus pasajeros murieron calcinados.

El avión de PanAm también sufrió daños y fue victima del fuego, aunque 70 de sus pasajeros lograron salir por un agujero del fuselaje, algunos de ellos murieron poco después en el hospital.

El accidente de Los Rodeos es considerado el peor accidente de la aviación civil, sobre todo porque de acuerdo con los especialistas, pudo haberse evitado debido a que fue una serie de errores técnicos y humanos los que llevaron a que ocurriera el accidente y casi 600 personas perdieran la vida en un solo evento en uno de los transportes más seguros del mundo

Fuente: elimparcial.com

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