BEIRUT — Más de 200.000 hombres, mujeres y niños huyeron de sus hogares en el noroeste de Siria en buses, camiones y autos en las últimas semanas, ante el intenso bombardeo y cañoneo de las fuerzas del gobierno, informó el miércoles un grupo humanitario sirio.

Las fuerzas del gobierno cañonean la provincia de Idlib, el último reducto rebelde del país, desde noviembre. Una ofensiva terrestre iniciada la semana pasada ha desplazado más gente, y las fuerzas del gobierno han tomado unas 40 poblaciones, según el ejército sirio y activistas opositores.

El Grupo de Coordinación de Respuesta, una organización humanitaria en el noroeste de Siria dijo que 216.632 personas huyeron de sus hogares, muchas de ellas sin tener a dónde ir. Muchas se dirigían hacia Turquía en busca de refugio.

El grupo dijo que la gente abandonó 250 aldeas y pueblos, y añadió que 252 civiles, incluidos 79 niños, han muerto a raíz de la violencia.

Videos publicados online por activistas y la opositora Defensa Civil Siria, llamada también Cascos Blancos, muestran largas hileras de vehículos en dirección al norte. La gente portaba sus objetos de valor y también bolsos y colchones.

El grupo pidió a otras agencias humanitarias que ayuden a los desplazados en medio del frío y la lluvia intensa. En las últimas semanas, las inundaciones agravaron el sufrimiento de los alojados en campamentos.

“Exhortamos a la comunidad internacional a que presione al régimen y sus aliados para que detengan la campaña militar”, dijo.

A través de Twitter, el presidente estadounidense, Donald Trump, instó este jueves a Rusia, Siria e Irán a detener la violencia contra civiles en la provincia siria de Idlib, “Rusia, Siria e Irán están matando, o a punto de matar, a miles de civiles inocentes” en ese territorio del noroeste sirio dominado por los yihadistas, tuiteó Trump. “¡No lo hagan! Turquía está trabajando duro para detener esa matanza”, agregó.

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