- BLes Inspirador - https://bles.com/ins -

Disparan a un taxista con AK-47 y casi pierde sus pies. Milagrosamente, poco después vuelve a caminar

Esta es la increíble historia de un hombre australiano que se recuperó de heridas de bala de alta velocidad en un intento de asesinato por motivos políticos. A pesar de la certeza de sus médicos de que no volvería a caminar, logró lo imposible, sin cirugía. ¿Cómo se recuperó?


David Liang, residente de Sydney, había volado a Johannesburgo el 28 de junio de 2004, junto con otros australianos. Su propósito: demandar al vicepresidente chino Zeng Qinghong en su visita de estado a Sudáfrica.

David, un practicante de Falun Gong, tenía la intención de llevar al político chino de alto rango ante la justicia por su participación en la persecución de Falun Gong en China, y ya tenía en sus manos una demanda, acusando al Vicepresidente de genocidio, tortura y crímenes contra la humanidad.

“En China, está por encima de la ley, no podemos hacer nada”, dice David. “Pero podemos hacer algo durante sus visitas a otros países. Podemos demandarlo”.


Pronto se hizo evidente para el grupo mientras conducían por la carretera hacia la capital, Pretoria, que estaban siendo seguidos por un sicario contratado, que pronto alineó su vehículo con el de ellos y desató un aluvión de balas de un rifle de asalto AK-47.

Al principio confundieron el sonido con fuegos artificiales, pero pronto se dieron cuenta de que estaban siendo atacados, y David había sido herido. El coche del grupo se desvió de la autopista a gran velocidad.

Afortunadamente, el largo pasto al lado de la carretera ralentizó su auto hasta detenerlo por completo.

El asesino también se detuvo. Miró hacia atrás. David y su grupo se preguntaban si iba a matarlos a tiros. ¿Morirían esa noche?

El pistolero finalmente se largó. No estaba interesado en robarles. El ataque fue para impedir que llegaran a la Casa de Huéspedes Presidencial, donde se encontraba el Vicepresidente chino.


Un periodista retirado llamado Dan fue testigo del ataque. Ayudó a David a subir a su auto y lo llevó rápidamente al hospital para que recibiera tratamiento.


“Inmediatamente pensé en mi mente que no era un acto criminal, sino político…” dijo Dan, que aparece en el documental “Aftermath of the Gun Shot”.

Las secuelas

Las cosas parecían sombrías para David en ese momento. Sus pies tenían heridas abiertas. “Tenía un agujero del tamaño de una pelota de golf en el tobillo derecho”, dijo David, que tenía un dolor inmenso. “No acepté la sugerencia del hospital de realizar una amputación”.


El doctor Nabeel Moosa, cirujano del Hospital Chris Hani Baragwanath, dijo: “Creo que esta es una de las fracturas abiertas más difíciles de tratar. Sus heridas están muy infectadas. La articulación del tobillo, la articulación subtalar, que es la articulación debajo del tobillo… ya no existe”.


Al Dr. Moosa le preocupaba que David no pudiera volver a caminar, pero suponía que solo se podría llegar a una conclusión definitiva en 1 o 2 años.

“Y en lo que refiere a reparar el hueso será muy, muy difícil”, agregó.

David dejó el hospital seis días después para regresar a su casa en Sydney.


Como taxista de profesión, las heridas de bala de David le impidieron conducir. Con dos niños pequeños y padres ancianos que cuidar, las finanzas se convirtieron en un problema. David era el principal sostén de la familia.

La temida pregunta de si David podría o no volver a caminar, afectó a su anciana madre, que ya no gozaba de buena salud. Al enterarse de que David fue atacado, no podía dormir y comenzó a saltarse las comidas.

Un pronóstico sombrío

David visitó al Dr. Lunz, un respetado cirujano en Sydney, quien le dijo que tal vez nunca iba a mover libremente sus pies de nuevo, y mucho menos manejar un taxi para ganarse la vida.


“Esta articulación del tobillo derecho está totalmente destruida y lo más probable es que nunca más pueda volver a caminar”, explica el Dr. Lunz en su diagnóstico.


Intentaron convencer a David de someterse a una cirugía de alto riesgo, que probablemente reduciría aún más sus posibilidades de caminar. Pero sin cirugía, el riesgo de infección de sus heridas podría llevarle a perder ambos pies por completo y poner en peligro el resto de su cuerpo.

La familia de David optó por la cirugía.

Recuperación milagrosa

Cuando la amiga de David, Peggy, se enteró de las repercusiones de la cirugía, hizo una sugerencia para salvar los pies de David que no implicaba cirugía.

Peggy, una ex doctora en medicina china y acupuntura, es también practicante de Falun Gong.


“David es un practicante de Falun Gong desde hace algún tiempo”, dijo Penny. “Así que compartí mis pensamientos con su familia. Eventualmente todos estuvieron de acuerdo conmigo. Por lo tanto, David fue dado de alta del hospital. Le dijimos a su médico que probaríamos la práctica de Falun Gong. Si esto no funcionaba, volveríamos”.


Peggy ayudó a David a quitarse las gasas y a limpiar sus heridas. Le envolvió los pies con vendas frescas.


David practicó la meditación sentado de Falun Gong. Hacerlo tranquilizó su mente. Como no podía sentarse con las piernas en posición de loto debido a las heridas, se sentaba con las piernas cruzadas.


Al principio, necesitaba una silla de ruedas para desplazarse. Mientras seguía practicando Falun Gong, se fue recuperando poco a poco. Finalmente pudo sentarse en la posición de loto completo. También progresó en muletas.


El dolor en sus pies se alivió cada vez más, hasta que desapareció por completo.


Después de un mes, David pudo pararse sobre sus dos pies, aunque todavía necesitaba muletas para caminar.

“Es milagroso”, dice David sobre su recuperación.


“Todos los chinos saben que qigong, especialmente Falun Gong, tiene una materia de alta energía que puede ayudar a desinfectar las heridas y disminuir la inflamación”, explica Peggy.

“Todos los días lavaba sus heridas con solución salina, tintura de yodo y etanol. Sin embargo, sé que la tintura de yodo y etanol no son suficientes para detener la infección en heridas de bala tan graves”.


Tres meses después del tiroteo

David regresó a Sudáfrica para mostrar a los médicos cómo se había recuperado gracias a la práctica de Falun Gong. Aunque originalmente se estimó que tardaría de 2 a 3 años en determinar si David podía volver a caminar, aquí estaba caminando tres meses después, y sin haber sido sometido a ninguna cirugía.


David Liang y el sociólogo psicológico Robinson (segundo desde la derecha) y un médico interno (primero desde la izquierda) en el Hospital Chris Hani Baragwanath.

El sociólogo psicológico del hospital, el Sr. Robinson, dijo: “Lo interesante de David aquí es que no hay explicación desde el punto de vista físico de cómo se recuperaron sus pies tan rápidamente”.

Los pensamientos de David después de la recuperación

“Algunas personas me preguntan si odio a los tiradores por hacerme esto”, dice David en una conferencia en Sudáfrica.


“Mi respuesta es no. Falun Dafa me enseña a tolerar y a perdonar”.

A lo largo de toda su recuperación, David ha insistido en mantener su práctica de Falun Gong y adherirse a los tres principios de la práctica espiritual de “Verdad-Benevolencia-Tolerancia”.

David ha logrado convertir el angustioso incidente del tiroteo en una oportunidad para exponer la campaña genocida del régimen chino contra Falun Gong. Al hacerlo, también ha generado mucho interés en la práctica de la meditación pacífica en sí, a la que David debe su recuperación.

Hoy, David está conduciendo un taxi de nuevo. Es capaz de caminar normalmente, sonreír alegremente y goza de buena salud. Su historia es un testimonio de los profundos beneficios físicos y espirituales de Falun Gong.

Lo más visto de la semana:

videoPlayerId=d664fc9b1

Lee historias con valores y toda la actualidad mundial >Haciendo click aquí – BLes.com [1]<