Imagínate poder pagar la universidad tú solo. O mejor aún, que tus hijos, tus 12 hijos, puedan pagar su propia carrera. ¿Suena difícil de creer? Bueno, conoce a los Thompson, quienes no solo hicieron esto una realidad sino que demostraron que inculcar el trabajo duro, la responsabilidad y los valores tradicionales en los niños puede reportar enormes y duraderos beneficios tanto para el niño como para la familia. 

Francis L. Thompson y su esposa han estado casados por más de 40 años, y han criado 12 hijos. La pareja crió a sus hijos en Utah, Florida, y ahora viven en Colorado, Estados Unidos.

Los 12 niños se han graduado con títulos universitarios y no han tenido el apoyo financiero de los padres; padres que tenían suficiente dinero para pagar por cualquier cosa pero decidieron no hacerlo.

Algunos de los hijos que ahora están casados tienen cónyuges con una ética similar, además de un título universitario.

Además, Francis y su esposa tienen 18 nietos que han aprendido las mismas cosas que sus hijos, como el respeto, la gratitud y el deseo de contribuir y retribuir a la sociedad, según Quartz Membership.

Ahora, ¿qué hicieron exactamente? Bueno, para empezar, no fue fácil, y requirió una disciplina y un compromiso tremendos por su parte.

Esto es lo que hicieron:

1. Tareas domésticas

La mejor manera de inculcar disciplina y una sólida ética de trabajo es empezar de chico. Francis y su esposa consiguieron que sus hijos comenzaran a trabajar a los 3 años limpiando los baños. Francis admite que los niños no hacen un buen trabajo a esa edad, pero a los 4, ya son capaces de hacer un trabajo razonable.

Además, los niños lavaron su propia ropa a la edad de 8 años, hacían la cena leyendo una receta y aprendieron a coser.

Se les pagaba un sueldo basado en la calidad de sus tareas durante la semana.

2. Estudio

La educación, según Francis, es muy importante en su familia.

Cada semana había un horario de estudio programado de 6 p.m. a 8 p.m. Durante este tiempo, no se permitían juegos, televisión u otras actividades. Sin excepciones. Si no había tarea, tenían que leer. 

3. Extracurriculares

Todos los niños tenían que practicar un deporte, sin excepciones. No importaba lo que fuera, o si querían cambiar de deporte, tenían que jugar a algo.

También tenían que estar en algún club, como Scouts o teatro, y hacer servicio comunitario. 

4. Hábitos alimenticios

No se permitían comedores quisquillosos en la casa de los Thompson. Si no les gustaba algo, los padres les permitían dejarlo, pero si después tenían hambre, recalentaban la comida y se la daban.

En el desayuno y la cena todos comían juntos. El desayuno era a las 5:15 a.m., luego los niños podían hacer las tareas domésticas antes de ir a la escuela; la cena era a las 5:30 p.m.

La familia tenía una dieta equilibrada con los cuatro grupos de alimentos: carne, lácteos, frutas y verduras. Debido a que eran muy activos, los niños eran delgados, atléticos y muy saludables.

5. Tener su primer coche y hacer su propia computadora

Los niños obtuvieron su primer auto cuando cumplieron 16 años.

Cuando la hija mayor recibió su primer auto, llegó en la parte trasera de una grúa y estaba en muy malas condiciones. Mirando el potencial del coche, Francis le dio a la joven un manual de reparaciones y le dijo: “Pagaré por cada pieza, pero no por el trabajo”. Once meses después, el auto estaba funcionando con un motor reconstruido, transmisión, un nuevo interior, suspensión y pintura. Su hija estaba extremadamente orgullosa de su auto.

Los niños obtuvieron su computadora a los 12 años, pero al igual que con el auto, tuvieron que construirla ellos mismos. Francis les dio todas las piezas (caja, procesador, memoria, disco duro, etc.) y ellos las ensamblaron e instalaron el software.

6. Apoyarse unos a otros

Los niños tenían que ayudarse unos a otros. Por ejemplo, los más grandes les daban clases particulares a los más chicos, en temas como el álgebra.

Los niños mayores les enseñaban a los más pequeños cómo hacer ciertas tareas semanales, y las realizaban juntos.

7. Vacaciones

Los Thompson se tomaban unas vacaciones de verano de dos o tres semanas cada año. A pesar de que podían permitirse un hotel o un crucero, iban a acampar o a viajar en mochila. Si llovía, se las ingeniaban y descubrirían cómo sobrevivir bajo la lluvia.

8. Independencia financiera

Además de pagar su propia matrícula universitaria, los niños también compraron sus propias casas y pagaron sus propias bodas. Francis dijo que a los niños se les enseñó a crear riqueza, como por ejemplo a comprar propiedades de alquiler. Francis tenía suficiente dinero, pero no lo dio libremente a sus hijos. En vez de eso, les enseñó cómo conseguirlo.

9. Consecuencias de sus acciones

Los padres amaban a sus hijos, pero no intervenían para aliviarles la carga, sino que les permitían sufrir las consecuencias sin importar lo que hicieran. Era comprensivos y lloraban con ellos, pero no intentaban reducir las consecuencias.

10. El rol de los padres

De acuerdo con Empowering Parents, el papel de los padres se vuelve más funcional y menos emocional a medida que el niño crece. Esto puede ser difícil para los padres que quieren que el niño sea su confidente.

Sin embargo, Francis y su esposa, se aseguraron de que la delineación quedara clara.

“No éramos (ni lo somos ahora) los mejores amigos de nuestros hijos. Éramos sus padres”, dijo.

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Categorías: Historias

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