Frustrado por las explicaciones de pizarra sobre los salarios durante las recesiones, el economista Truman Bewley hizo algo inusual: le preguntó directamente a las empresas.

Nos encontramos en medio de una paradoja económica.

Por un lado, las últimas cifras de desempleo son desalentadoras. La tasa de desempleo de mayo de 2021 fue del 5.8%, con más de 9 millones de personas desempleadas. (En febrero de 2020, esas mismas cifras eran del 3.5 % y 5.7 millones de personas, respectivamente). La tasa de participación de la población activa y la relación empleo-población han cambiado poco durante estos primeros meses de la recuperación de la pandemia. La tasa de desempleo de los trabajadores sin título de enseñanza secundaria es la misma que en enero del 2021: 9.1%.

Por otro lado, las empresas tienen dificultades para encontrar trabajadores. Los puestos difíciles de cubrir no son inusuales -enfermeras e ingenieros suelen estar en demanda-, pero ahora bares, hoteles, restaurantes y comercios minoristas están desesperados por encontrar empleados de nivel básico. ¿Cómo es posible que el desempleo sea tan elevado cuando hay tanta demanda de trabajadores de todo tipo?

La escasez de mano de obra se debe a múltiples razones. La persistente dificultad para conseguir guarderías, la continua preocupación por el virus y la prolongación de las prestaciones por desempleo alimentan los desafíos de quienes se enfrentan las empresas para cubrir puestos de trabajo.

Pero también los bajos salarios. Entonces, ¿por qué los salarios no aumentan lo suficiente como para reducir el desempleo? Resulta tentador tachar a las empresas de malvadas y avariciosas o psicológicamente incapaces de abandonar los bajos salarios, pero la respuesta es más complicada que eso. Las empresas dudan en aumentar los salarios porque todavía hay mucha incertidumbre sobre cómo será la economía después de la pandemia y es difícil revertir un aumento salarial.

Crecimiento salarial vacilante

Es cierto que algunos salarios de entrada están aumentando. Amazon, McDonald’s, Chipotle y Under Armour están aumentando el salario por hora. Un número suficiente de trabajadores quiere el aumento de sueldo y el aumento llega, así es como funciona el mercado.

Pero otras empresas prefieren bonos por la firma del contrato o por la entrevista. Un día de mayo, Applebee’s daba aperitivos gratis si hacías una entrevista, lo que provocó una gran cantidad de memes que se quejaban de que estas empresas deberían simplemente aumentar los salarios. ¿Por qué no suben los salarios más de lo que lo hacen ahora?

Las empresas, sobre todo las pequeñas, tienen buenas razones para dudar sobre el aumento del salario por hora, porque es difícil dar marcha atrás si la demanda se deteriora. Entender por qué los salarios no caen durante una recesión ayuda a explicar por qué los salarios están aumentando lentamente durante la recuperación de la pandemia.

Por qué los salarios no caen en las recesiones

Durante una recesión, los salarios no suelen bajar. Pueden reducirse las horas, pero las tarifas horarias nominales y los salarios suelen mantenerse. Los despidos son la medida preferida por las empresas para reducir costos.

Para un economista, esto es desconcertante. Los precios del trigo, el cobre y el petróleo se ajustan rápidamente a los cambios en la oferta y la demanda. Así que si es fácil encontrar trabajadores ociosos, ¿por qué no contratar a bajo precio y recortar los costos? ¿Por qué no recortar los salarios de los empleados, permitiendo a las empresas mantener a todos los que han contratado para no tener que pasar por el costoso proceso de volver a contratar cuando la economía se recupere?

Frustrado por las explicaciones de pizarra que favorecían sus colegas economistas, Truman Bewley hizo algo inusual: le preguntó directamente a las empresas.

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Desde empresas manufactureras hasta restaurantes, desde empresas grandes hasta pequeñas, sindicalizadas o no, antiguas o nuevas, Bewley le preguntó a los gerentes, directores de recursos humanos y ejecutivos por qué no se limitaban a recortar los salarios durante las recesiones. Las respuestas variaron, pero un tema siguió apareciendo: la moral.

Los directivos temen que si recortan los salarios, la moral de los trabajadores caiga en picada y lo que ahorren en salarios reducidos no sea suficiente para compensar lo que pierden en productividad. Despedir a algunos es mejor que desmoralizar a toda la empresa.

Por qué los salarios suben lentamente en las recuperaciones

En resumen, esta es la razón por la que los precios de las materias primas son libres de fluctuar con las condiciones del mercado, mientras que la mano de obra no lo es. Los precios de las materias primas pueden subir con la escasez porque a nadie le preocupa que se queden demasiado altos si las condiciones cambian. El cobre no sufre un problema de moral si su precio cae.

No se puede decir lo mismo de los trabajadores. Si las empresas dudan en recortar los salarios cuando los tiempos son difíciles, entonces pueden ver cualquier aumento de los salarios como un efecto de trinquete. Si los salarios van a subir, será mejor que se aseguren de que esos salarios más altos sean sostenibles.

La moral ayuda a explicar por qué las historias sobre las primas de firma únicas preceden a las historias sobre el aumento de los salarios. También explica por qué las grandes empresas son las primeras en aumentar los salarios: tienen más capacidad para absorber los pagos excesivos, mientras que las pequeñas y medianas empresas son naturalmente más reacias. También ayuda a explicar por qué, incluso en una recuperación “normal”, los trabajadores con salarios bajos tardan mucho tiempo en ver aumentados sus sueldos.

El futuro es realmente incierto

La vacilación a la hora de aumentar los salarios no es un signo de avaricia insensata, sino de prudencia reflexiva. A medida que se inicia la recuperación de EE.UU., las preguntas persisten: ¿Cuántos viajes de negocios volverán? ¿Cuánto trabajo a distancia será permanente? ¿Qué parte del estilo de vida pandémico querrá mantener la gente? ¿En qué medida este aumento de la demanda de servicios es temporal? Nadie sabe las respuestas a estas preguntas críticas.

La economía está experimentando un recálculo masivo, lleno de cambios tecnológicos y culturales. Millones y millones de personas están tratando de determinar cómo deben adaptarse sus negocios a un mundo post-pandémico.

No es de extrañar que los salarios aumenten lentamente.

David Youngberg – Fee.org.es

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