La actriz y cantante de pop texana -con sangre latina- Selena Gomez ha tenido que afrontar las condiciones de la enfermedad que padece, el lupus, que en mes de noviembre la llevó hasta una sala de cirugías para recibir un transplante de riñón.

Selena Gomez ha atestiguado el alcance de la enfermedad autoinmune, lupus, la cual anunció que padecía en el año 2015 y que la llevó el año pasado a suspender su carrera artística debido a la depresión y la ansiedad que le generaba dicha condición.

La artista de 25 años se sometió el pasado mes de septiembre a una operación de trasplante de riñón que ha calificado de “vida o muerte”. Y que por suerte encontró el respaldo de su amiga actriz Francia Raisa como donante de riñón.

En la pasada Gala Anual de la Alianza para la Investigación contra el Lupus, Selena además de rendir un sentido homenaje a su valerosa amiga, aprovechó para brindar a la audiencia su testimonio en torno a los sucesos que había vivido dos meses atrás en donde se realizó la operación.

“Tras realizar varias pruebas para monitorear mis riñones, mis médicos me dijeron que tenía Lupus Artritis, una de las complicaciones más comunes del lupus. Dijeron que necesitaría un trasplante de riñón. Quizá yo no era demasiado consciente de lo que eso significaba, así que llegó un momento en el que era una cuestión de vida o muerte” expresó.

Según el el portal Mundo TKM, Selena además ha tenido que lidiar con los efectos de la enfermedad que ha deteriorado su salud, padeciendo vómitos, mareos, problemas en la piel y caída de cabello síntomas propios del lupus.

Además, en su cuenta de Instagram, la artista ha publicado fotos en donde se aprecia los posibles efectos secundarios causantes de la medicina que ingiere para tratar su enfermedad, en las fotos se puede aprecian cómo ha afectado el crecimiento de su cabello, lo que ha preocupado a sus fans.

El nombre de la enfermedad lupus (lobo en latín) tiene su origen en el hecho de que alrededor del 65% de los pacientes que padece esta enfermedad de origen desconocido se manifiesta con unas lesiones enrojecidas en las mejillas y en la nariz parecidas a la mordedura de un lobo. El lupus es una enfermedad crónica de predisposición genética, que evoluciona por brotes, y en la que un agente exterior desconocido, químico o biológico, produce una alteración inmunológica.