Redacción BLes– Los directivos de un colegio de Morrow, Ohio, estuvieron en el centro de una polémica tras suspender a dos estudiantes que homenajearon -antes del comienzo de un partido de fútbol americano- a los policías y bomberos que murieron socorriendo a las víctimas del atentado de las Torres Gemelas en 2001. Luego de la repercusión que generó la controvertida medida, las autoridades de la escuela comunicaron que los jóvenes fueron reincorporados al equipo.

Con motivo de cumplirse un nuevo aniversario del 11 de septiembre, el viernes de la semana pasada, dos jugadores de la escuela secundaria Little Miami salieron corriendo al campo de juego antes de un partido con una bandera de “Línea azul delgada” y una bandera de “Línea roja delgada”, en homenaje a los policías y bomberos caídos en servicio, respectivamente.

Sin embargo, los directivos de la institución académica decidieron suspender a ambos estudiantes, hecho que desató la controversia.

El colegio defendió su decisión señalando que los jóvenes no habían obtenido la aprobación de las autoridades para realizar el mencionado homenaje.

“Si bien el distrito comprende el deseo de estos estudiantes de mostrar su apoyo a nuestros socorristas, especialmente en el aniversario del 11 de septiembre (…), que no hubo motivaciones políticas detrás de esta muestra de apoyo a los socorristas el 11 de septiembre, hubo posturas de insubordinación”, señaló la Junta de Little Miami en un comunicado.

Pero lo llamativo es la explicación que dieron las autoridades acerca de por qué les negaron a los jóvenes su solicitud.

A pesar de que los estudiantes habían aclarado que iba a ser un homenaje a aquellos policías y bomberos que dieron su vida para socorrer a las víctimas del mayor atentado terrorista en la historia de Estados Unidos, el superintendente de la escuela Gregory Power indicó que él vio las banderas como símbolos de un “punto de vista político” y no quería sentar un precedente.

“No queríamos ponernos en una situación en la que otra familia quisiera que saliera del túnel una bandera diferente, una que pudiera ser [una con la que] muchas otras familias no estuvieran de acuerdo desde un punto de vista político”, se defendió el directivo en diálogo con Local12.

Al ser entrevistados por este medio local, los jóvenes estudiantes indicaron que el homenaje era muy significativo para ellos ya que Brady Williams es hijo de un oficial de policía, y el padre de Jared Bently es bombero.

Dos jugadores de fútbol americano de Little Miami llevan al campo banderas con líneas azules y rojas en su juego del 11-S. (Facebook/Fiscal del Condado dearren David P. Fornshell)

Cuando Local 12 les preguntó a ambos sobre la controvertida acusación, declararon que veían esto como un honor a los americanos que habían dado sus vidas para salvar otras.

“No me importa cuáles sean las consecuencias. Mientras mi mensaje llegue, seré feliz”, indicó Williams.

Doble moral

Una de las voces que se alzó en contra de la medida de los directivos fue la del periodista Brad Slager del sitio conservador Townhall, quien señaló que existe una “doble moral” cuando se trata de juzgar manifestaciones “políticas” en los campos deportivos.

Slager citó como ejemplo el caso de Colin Kaepernick, el jugador de la NFL que -junto a otros deportistas- han expresado sus opiniones contra la segregación racial arrodillándose al momento de cantar el himno nacional, protesta que fue celebrada desde las tribunas progresistas.

“Durante años se nos ha enseñado que Colin Kaepernick y muchos otros jugadores que se expresan protestando contra el himno nacional merecen respeto, pero si los aficionados se expresan diciendo que van a protestar dejando de ver la NFL se les llama intolerantes o racistas”, apuntó Slager al exponer el doble discurso de los sectores liberales.

“Deberíamos aplaudir a un jugador como Kaepernick por sus opiniones políticas, pero si el exjugador Herschel Walker presta apoyo a Donald Trump se le llama ‘Tío Tom’ y se le dice que se calle”, añadió.

En ese sentido, también se refirió al caso del deportista Tim Tebow, quien también recibió fuertes críticas por arrodillarse y apoyar la cabeza en una mano para rezar agradeciendo sus anotaciones en cada juego.

“Arrodillarse cuando suena el himno es alabado, pero Tim Tebow arrodillado para rezar en la zona de anotación después de un touchdown fue molesto”, expresó el periodista al respecto.

En el caso de los dos estudiantes de Ohio, después de que la polémica decisión de las autoridades se hiciera viral, los directivos comunicaron el 15 de septiembre que habían decidido reintegrar a ambos jugadores al equipo de fútbol americano.

“Así de retorcidas se han vuelto las prioridades en algunas áreas de este país. Si Brady y Jared hubieran sido vistos arrodillándose para expresar un punto de vista político, no hay duda de que esto hubiera sido aceptado, y hasta elogiado y apoyado. Pero mostrar respeto y recuerdo por las miles de personas que han perdido vidas es de alguna manera inaceptablemente ‘político’”, reflexionó Slager.

Miguel Diaz – BLes.com